Ideas de Babel

Macuare Yamarte: PUEDE PERDER EL REFERENDUM, PERO PARECE QUE SÓLO ÉL LO SABE (I)

Octubre 2, 2007 · 1 comentario

manos-encadenadas.jpgConcuerdo con quienes han dicho que el dilema votar o abstenerse es falso y que la decisión definitiva debe partir del potencial real que posea cada opción para generar una crisis política. Sin embargo, dada la experiencia interna y externa, no creo que deba esperar hasta el último momento para llevar agua al molino de la opción que veo, objetivamente, no con mayor agrado, sino con menor recelo. Carlos Raúl Hernández en su artículo de El Universal acaba de señalar la esencia que alimenta la virulenta atracción que exudan las posturas abstencionistas. Las mismas que desean reflotar la fantasía de la deslegitimación, trastocada hoy en boicot y que en boca de CRH, gustan de anidarse bajo el cobijo y glamour que da el moverse en el plano de la superioridad ética y moral. Qué más atractivo para una población frustrada y terriblemente desesperanzada que alguien le diga, y con toda franqueza por demás: “No vamos a permitir que se concrete el indigno hecho que hoy nos amenaza. No permitiremos la realización de referéndum alguno”.

Sin embargo, llegados al punto del debate profundo y de lo que llaman la “real politik”, el artículo en cuestión deja tal postura con la hoja de parra en la mano. Dos ideas son más que elocuentes al respecto. Cito: “Esas almas de Dios no se percataron que apoyaban a un golpista (en el 9 8) y hoy tampoco saben lo que hacen. Él tendrá que agradecerles de nuevo, si logra imponerse sobre medio chavismo con el apoyo ingenuo de la media oposición abstencionista”… “Sólo habrá nueva evidencia de que tenemos lo que nos labramos y de que el poder se desplomará podrido en sí mismo y no por la sal en la mollera de sus adversarios.” A lo que yo agregaría ni por su tabaco en la vejiga.

Cierto es que ya nos hemos paseado por los extremos abstención-participación y con ninguna se ha visto el humo blanco que la gente espera. Pero, sólo con una de las posiciones hubo alguna esperanza y hasta disposición de salir a la calle. Ese es el punto, las elecciones generan expectación, movilizan, sus resultados pueden acarrear diversas reacciones dependiendo de las certezas que existan previas a su realización y del papel de los liderazgos ¿Notamos, por ejemplo, en el chavismo mayor celebración posterior al RR, o más bien mucha duda? Y por otro lado ¿la reacción del liderazgo opositor, posterior a las últimas elecciones, abstenidos o no, ha estado acorde a las expectativas de sus seguidores? En tal sentido, el problema no estuvo en participar, no desviemos la lupa. Las elecciones pueden generar una enorme energía movilizadora que en mi pueblo le llaman emociones (alegría, ira, depresión, euforia, etc.); facilita el contacto y el debate de ideas, y lo mejor de lo mejor: por su naturaleza suponen gente en la calle “pa’ cualquier cosa”. ¿Ya nos olvidamos de Chávez en el 93 diciendo “por ahora por ninguno” y luego rectificando en el 98 con la amenaza al sistema de lanzar el pueblo a la calle si le desconocían el triunfo? No faltará quien diga que ese era el CSE y no el actual CNE, es verdad, pero la amenaza de quien encarnaba la candidatura para ese momento estuvo siempre en el tablero de juego. De modo que el nudo de la cuestión ha estado fundamentalmente en el ejercicio del liderazgo.

Ahora bien, en nuestro querido trópico el liderazgo político tiende a generarse por irrupciones en la escena pública o por los canales institucionales que aún existen para tal fin, verbigracia, el ejercicio de cargos públicos que se disputan en elecciones. Sólo pregunto: ¿vamos a darle el tiro de gracia a la fuente más segura y prolífica de nuevos liderazgos para el país en los últimos 18 años, a cambio de que quién sabe quién, en medio de una crisis proctálgica y en algún tiempo futuro, decida arriesgar las gónadas y hacer un acto heroico y/o estrambótico? Es decir, esperar a ver si el sol se enfría.

Si aun nos impusieran la reforma en diciembre -como va a suceder si seguimos en un debate cargado de moralismos y raquítico de realidades- el país en enero seguirá allí y no aparecerá transformado a partir del 2008 por más tinta roja que se use en la nueva constitución. Por mucho virrey y estructura socialista que desde Miraflores se nombre, para el tercer trimestre habrá nuevos gobernadores y alcaldes, en alguna medida nombrados por el pueblo, y más pronto que tarde se iniciará otro período de choque. ¿Recuerdan que en el 2003 decíamos que el país no aguantaba más y acá todavía estamos irreductibles y combatiendo? ¿No estuviésemos hoy en mejor posición de lucha de contar con Mendoza, Lapi y Salas Feo seguros gobernadores, si no les hubiésemos castigado con la indiferencia electoral? ¿No hubiésemos tenido esos mismos espacios a disposición para las parlamentarias del 2005, la presidencial del 2006 y para esta nueva y más importante confrontación? Pero no, infantilmente pensamos que había que castigarlos y nunca percibimos que terminaríamos castigándonos a nosotros mismos.

Por cierto y sólo como curiosa anécdota, el propio Ernesto Guevara, el famoso Che, llegó a señalar que en aquellas sociedades donde existían sistemas electorales, era harto difícil promover la insurrección violenta ¿Cómo se pensará realizar la paralización del referéndum?

 

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1 response so far ↓

  • Yimmi // Octubre 2, 2007 en 9:50 pm

    Muy bueno… veo una luz al final del tunel y está llena de reflexiones como esta. Concuerdo en 95% contigo… quizás 98%.
    Me agradó leerte.

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