Hola amigos en Venezuela y el mundo. Bienvenido a Ideas de Babel.
La victoria de oposición en el referendo constitucional del domingo 2 de diciembre abre nuevos escenarios y ofrece definidas banderas de lucha a las fuerzas democráticas venezolanas. Banderas que abandonan el terreno de lo estrictamente político y se insertan en las necesidades de orden económico y social.
La derrota de Hugo Chávez —no puede llamarse de otra manera— es analizada acuciosamente por Trino Márquez en su artículo «De preaviso», mientras Naibet Soto expone desde su blog Zaperoqueando su experiencia personal la noche del referendo en «Todos ganamos». Pero además nos pareció fundamental compartir con ustedes el análisis lúcidamente crítico —«¿Por qué perdimos?»— de Mathías Irigoyen, un sesudo militante chavista que determina los diez errores de la campaña de su presidente, que hemos tomado del célebre sitio revolucionario www.aporrea.org.
Pero no todo es política. Nos ocupamos también de los 25 años del estreno de ese clásico de la ciencia ficción negra Blade runner, de la adaptación fílmica de El búfalo de la noche y, en el campo de la letras, de Mis dioses tutelares, volumen de poemas del maestro venezolano de la plástica Oswaldo Vigas.
En culinaria compartimos la gama alta de los vinos de la argentina Bodegas Trapiche, a partir de una cata organizada por la gente de Movie City y de Maison Blanche, representante de la casa mendocina en Venezuela.
Finalmente, una reflexión sobre la espera y la esperanza que nos ofrece Vaclav Havel, escritor y dramaturgo checo, quien fue el primer presidente democrático de Checoslovaquia y luego de la República Checa.
Esperamos les guste.
Categorías: Sumario
Como en los guiones de las buenas películas, el final del referendo del domingo 2 de diciembre fue sorprendente… pero inevitable. Entre todos los escenarios analizados en su momento, el menos socorrido fue el de la victoria del No y el correspondiente reconocimiento de este resultado por el CNE. Mucho se habló del triunfo del Sí, de fraude, del triunfo del No no reconocido, incluso de posponer del acto comicial. Pero resulta que ganó el No y el CNE tuvo que aceptar la derrota del presidente Chávez. Menudo lío.
Pero lo más importante del referendo reside en el nuevo escenario que se abre a partir de la victoria de oposición. Un escenario donde las fuerzas democráticas, el movimiento estudiantil, las organizaciones ciudadanas y los partidos políticos deben tomar e impulsar distintas banderas. Por ejemplo, la bandera de la tantas veces pospuesta creación de un sistema de seguridad social —que incluiría a los trabajadores del sector informal— y la bandera de la amnistía a los presos políticos. ¿Otros ejemplos? La bandera de la seguridad personal y el combate de la delincuencia —tal vez el problema más importante— y la de la exigencia de una política económica que permita incrementar la producción nacional y superar el desabastecimiento de productos básicos. Es decir, se trata de abrazar el sentimiento popular, de exigir al gobierno que haga su tarea y, al mismo tiempo, de ofrecer una propuesta propia ante cada uno de los problemas que acosan a la sociedad venezolana. Liderazgo, proyecto de país y organización no sólo para la oposición sino fundamentalmente para los sectores que hoy están olvidados, para esos tres millones de venezolanos que antes votaban por Chávez y el 2 de diciembre se abstuvieron de votar por él. Tal es el reto.
Categorías: Política Ficción