
Endry Cardeño ejecuta una actuación de alto impacto en "Una casa pa' Maita", de Eduardo Barberena
La nueva edición del encuentro cinematográfico más importante de Venezuela se caracterizó por el regreso exitoso de dos cineastas de trayectoria —César Bolívar y Eduardo Barberena— que acapararon los premios más importantes del V Festival del Cine Venezolano de Mérida con Muerte en alto contraste y Una casa pa’ Maita, respectivamente. Ambos filmes se impusieron con distancia a los otros trabajos en competencia. En otro plano, el reconocimiento a la mejor ópera prima fue para Macuro, la fuerza de un pueblo, de Hernán Jabes. Este fue el año de la producción de la Villa del Cine, pues las tres películas consagradas vienen de la productora del Estado. La discusión de los miembros del jurado —entre los cuales me incluí, al lado de los cineastas Diego Rísquez y Mariana Rondón, el director del Archivo Fílmico de la Cinemateca Nacional, Oscar Garbizu, y el cineasta colombiano Carlos Moreno— fue bastante compleja y sin prejuicios, hasta llegar a una decisión que pretende recoger los mejores logros de nuestro cine en los últimos doce meses. Pero además apreciamos una amplia diversidad temática de los filmes en concurso —identidad sexual, historia, romance, comedia, policial, luchas sociales, musical urbano, experimentación— con la participación de cineastas de larga trayectoria al lado de ocho óperas primas, lo cual evidencia la vitalidad y crecimiento profesional de nuestra cinematografía. También resaltamos la nueva tendencia del cine comunitario —hecho por la gente de los barrios y las poblaciones al margen de la industria tradicional— que expresa las realidades urbanas y rurales de nuestra sociedad a través de tres largometrajes. Mérida tuvo de todo y fue una fiesta con sorpresas y nuevas tendencias. (más…)
Con el nombre de “Leyes para la Libertad” un grupo de organizaciones de la sociedad civil venezolana puso en marcha, hace tres meses, una campaña ciudadana que busca plasmar en una agenda legislativa, el país que deseamos construir los ciudadanos demócratas de Venezuela. El proyecto resulta particularmente pertinente ahora cuando nos preparamos para la elección de una nueva Asamblea Nacional. La idea es simple. Nuestra visión de país debe expresarse con claridad, en propuestas de leyes y normas que organicen nuestra vida social. Si genuinamente queremos libertad, democracia, justicia, ello debe quedar plasmado en los proyectos de leyes que habremos de presentar a la Asamblea en el futuro inmediato. Los candidatos demócratas que compitan por los cargos de representación popular para representarnos en esa Asamblea deben ser los primeros abanderados de esos proyectos de leyes. 
