Teatro NIHILISMO E HIPOCRESÍA

Dos parejas, dos clases sociales, dos tipos de valores, una misma ciudad y una época de conflictos que marcan las diferencias de los seres humanos. De esta forma, rápidamente, se puede definir Decadence… la vie en rose, la reposición del montaje que hizo hace algún tiempo Orlando Arocha de la célebre obra de Steven Berkoff. Dos mujeres y dos hombres interpretados por Marialejandra Martín y Ricardo Nortier en un tour de force más que exigente sustentado en la búsqueda del amor, la soledad como expresión cotidiana, la insatisfacción afectiva y el devaneo erótico. Curiosa mezcla que pone de relieve la postura crítica de un personaje central de la escena británica en una curiosa versión libre aderezada por la tonada francesa.

A sus 70 años, el dramaturgo, director y actor londinense Steven Berkoff ha construido una carrera sólida y extensa —sobre todo en el teatro y de forma menor en el cine— fundamentada en una actitud irreverente frente a la sociedad británica, desde la perspectiva de una izquierda que traspasa los límites del laborismo y que se expresa en piezas como Este, Oeste, El Mesías: escenas de la crucifixión y La vida secreta de Ofelia, escritas y montadas conservando el estilo realista sin eludir la experimentación. Su visión sobre la época de la conservadora primera ministra Margareth Thatcher —quien gobernó el Reino Unido desde 1979 hasta 1990— marca un punto de inflexión significativo en su obra, que se acentuó con la guerra de las Malvinas. El estreno de Decadence en 1981 estuvo signado tanto por esa óptica crítica frente a la burguesía tradicional como por el rechazo a la expresión política del gobierno conservador de la Dama de Hierro.

El tradicional burgués Steve vive un romance con la nuevarrica Helen. Sentados en un sofá, se solazan en el nihilismo para escapar de una vida aburrida y marcada por los convencionalismos de su clase y para confesarse sentimientos y experiencias que no pueden decir a nadie salvo a ellos mismos. Un poco más allá, con el cambio de posición del sofá, surgen Sybil, esposa de Steve, y Les, detective privado que ha sido contratado por esa mujer rica para investigar la infidelidad de su marido. Entre ambos aparece una relación que deja de ser profesional para expresar una inconfesable necesidad de afecto en medio de un ambiente signado por la hipocresía. De eso se trata, nihilismo e hipocresía como recursos cotidianos de una clase social decadente. Son tres burgueses y un proletario —para utilizar cierto facilismo esquemático del pensamiento político de la época— que actúan e interactúan sin ninguna esperanza de salvar la dignidad. La decadencia no tiene recuperación posible, desde la perspectiva de Berkoff.

Marialejandra Martín y Ricardo Nortier desentrañan las emociones y frustraciones de dos mujeres y dos hombres en una suerte de esquizofrenia escénica, matizada por la escenografía —responsabilidad también de Arocha— y la iluminación —concebida por el propio actor—, que permiten la adecuada transición de una pareja a otra, se una situación dramática a otra distinta pero dramática también. Se trata de una tarea exigente la que enfrentan ambos intérpretes y de la cual salen airosos por encima de un texto difícil y nada complaciente, construido en rima de principio a final sin perpetrar situaciones ridículas. La versión local mantiene el espíritu irreverente de la obra de Berkoff, trabajada con expresiones verbales que rompen con la corrección formal de una clase social dominante pero que expresan sus intimidades. Entre una y otra pareja y situaciones fluye La vie en rose y otras melodías francesas como una forma de ilustrar el hedonismo finito así como la ausencia del amor satisfactorio. Se nota que Arocha controla todo el montaje, sin dejar detalles al azar.

Decadence… la vie en rose no es una pieza comercial para pasar el rato después de cenar. Es una obra densa, sólida, contundente que puede afectar a cierto público que rehuye la confrontación ética, que no busca la risa fácil ni la complicidad automática por parte del espectador. De hecho, algunas risas que se escuchan son producto del nerviosismo. Al final, sentimos que hemos visto un trabajo importante.

DECADENCE… LA VIE EN ROSE. Dirección de Orlando Arocha, sobre su versión libre de Decadence, de Steven Berkoff. Producción: Circuito de Arte Cénica y La Caja Teatro. Iluminación: Ricardo Nortier. Elenco: Marialejandra Martín y Ricardo Nortier. Sala de Teatro 1 del Celarg. Jueves a sábado a las 10:00 pm y domingo a las 8:00 pm.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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