Caracas Gringo OPERACIÓN KNOCKOUT: LA HISTORIA SECRETA DEL 11 DE ABRIL DE 2002 (1)*

La historia la escriben los vencedores, reza el viejo refrán. Esto explica por qué buena parte de la historia se compone de mentiras, distorsiones y medias verdades. La historia convierte en héroes a sinvergüenzas. Esto es ciertamente el caso del presidente Hugo Chávez y su versión oficial de lo que causó la violencia política que sacudió Venezuela entre el 11 y el 14 de abril de 2002. Haga una búsqueda en Google y encontrará millones de palabras escritas principalmente por simpatizantes izquierdistas de la Revolución Bolivariana en apoyo a la versión oficial del presidente venezolano sobre esos días oscuros. Chávez denunció que el gobierno del presidente George W. Bush, a través de la CIA y el National Endowment for Democracy, conspiró con las élites de la derecha venezolana y ciertos oficiales militares para derrocarlo el 11 de abril de 2002. El principal líder del intento de golpe, según Chávez, fue Pedro Carmona Estanga, para entonces presidente de la Federación Nacional de Cámaras Empresariales (Fedecámaras) y “lobbysta” empresarial que pasó la mayor parte de su carrera trabajando para la ultraconservadora familia Sosa Branger. Carmona y otros dirigentes de la oposición civil conspiraron con funcionarios militares para sacar a Chávez del poder durante menos de 72 horas, pero millones de venezolanos pobres dirigidos por oficiales militares leales lanzaron un contraataque popular para detener el golpe liderado por Carmona y un puñado de generales. Un atrevido comando aéreo del Ejército tuvo la misión de liberar a Chávez de su cautiverio en la isla de La Orchila y le restauró al poder. A lo largo de este terrible experiencia, Chávez nunca se tambaleó, se enfrentó a sus captores con valentía y con fe en que el “pueblo” lo liberaría para salvar la revolución bolivariana. Esta es la historia oficial. Ahora veamos la otra.

El presidente Chávez ha narrado esta “historia” oficial innumerables veces durante los últimos seis años, siempre retratándose a sí mismo como una víctima de la extrema derecha golpista y de la administración imperialista de EE.UU. decidida a tomar el control de las reservas de petróleo y gas de Venezuela. De hecho, el gobierno de Chávez ha gastado millones de dólares desde 2003 para difundir esta historia en el ámbito mundial —con resultados eficaces— a través de entidades como la Oficina de Información de Venezuela (VIO por sus siglas en inglés) en Washington, DC, que es financiada por el gobierno de Venezuela. Funcionarios de la VIO han presionado incansablemente desde 2004 para convencer a legisladores, periodistas y estudiantes universitarios de EEUU que la administración Bush es responsable por el presunto intento de golpe contra Chávez.

El gobierno de Venezuela también ha financiado la producción en Cuba de El Código Chávez, un libro escrito por Eva Golinger, quien disfruta de la doble nacionalidad venezolana y estadounidense, que pretende probar —con documentos oficiales desclasificados de EEUU— que la administración Bush conspiró para derrocar el Presidente Chávez. Sin embargo, los documentos que Golinger incluye en su libro no logran dar soporte a ninguna de sus acusaciones. Pero la exactitud de las denuncias Golinger nunca ha sido impugnada.

El gobierno de Chávez también apoyó la producción del documental La revolución no será televisada, que fue transmitido por la BBC en todo el mundo con la afirmación de que es veraz y exacta interpretación de lo que ocurrió en Venezuela entre el 11 y el 14 de abril de 2002. El documental ha ganado premios internacionales, pero está plagado de inexactitudes, con clips de vídeo no vinculados en modo alguno a los acontecimientos del 11 de abril y con afirmaciones sin pruebas que sólo reproducen los argumentos del Presidente Chávez.

Inmediatamente después de su regreso al poder el 14 de abril, Chávez dijo que establecería una Comisión de la Verdad imparcial para investigar lo que ocurrió el 11 de abril, las razones de la violencia y sus responsable. Pero esa promesa se olvidó de inmediato. En lugar de ello, Chávez ordenó el 15 de abril al entonces Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, abrir investigaciones penales contra los líderes del golpe y contra decenas de personas consideradas como enemigos de la revolución. Muchas fueron detenidas bajo la acusación de rebelión militar y otros delitos y han permanecido en la cárcel por años sin juicios ni condenas.

En unas semanas, el Fiscal General y el Defensor del Pueblo elaboraron informes oficiales de investigación que eximen al Presidente Chávez y acusan a sus oponentes políticos. La Asamblea Nacional celebró audiencias públicas en complicidad con los más radicales partidarios del presidente y algunos “testigos” respaldaron la denuncia presidencial de haber sido víctima de un fallido intento de golpe.

La versión del presidente Chávez es aceptada internacionalmente como correcta y veraz. No one has challenged Chavez’s claim that he was the victim, but never the perpetrator, of the violence and bloodshed that toppled his presidency for two days in April 2002. Nadie ha dudado de su denuncia pero tampoco se ha establecido quién fue el autor de la violencia y el derramamiento de sangre que lo derrocó. Sin embargo, la historia oficial de Chávez es una gran mentira creada para ocultar el hecho de que él fue el principal autor intelectual de la violencia que causó la muerte de 19 personas inocentes e hirieron a otros cerca de 200 en Caracas el 11 de abril de 2002.

El engañoso cuento de los acontecimientos que condujeron a la violencia política 11-14 de abril de 2002 se fabricó con la ayuda de expertos en propaganda política en La Habana. Se propagó por todo el mundo gracias a la propaganda internacional de la revolución cubana y sus tredes de apoyo, las cuales incluyen Think tanks “progresistas” (marxistas y socialistas) en Washington, DC, publicaciones de izquierda y emisoras de radiodifusión en los EE.UU. y el Reino Unido, incluida la BBC, y célebres marxistas británicos y periodistas franceses como Richard Gott e Ignacio Ramonet, que han dedicado sus carreras en busca de apoyo a las revoluciones en América Latina.

Al igual que todos las mentiras efectivas, la historia oficial del Presidente Chávez mezcla hechos verdaderos con desinformación. For example, it is true that some of his enemies in the military, opposition political parties, and traditional business and labor establishments did conspire to oust Chavez from the presidency. Por ejemplo, es cierto que algunos de sus enemigos en el ejército, los partidos políticos de oposición y las organizaciones empresariales y sindicales conspiraron para sacarlo de la Presidencia.

Es cierto que algunas de las personas que conspiraron contra Chávez durante 2001y 2002 trataron de manipular el emergente movimiento de la sociedad civil en Venezuela para empujar el país por primera vez hacia un escenario donde serían inevitables violentos enfrentamientos públicos con el presidente. Es cierto también que sus más fieros oponentes —incluidos los partidos políticos, los sindicatos y las élites empresariales— habían perdido un poder de 50 años sobre las instituciones políticas y económicas cuando Chávez fue electo presidente en diciembre de 1998.

Y es cierto que Pedro Carmona fue la cara pública de una conspiración para establecer un gobierno no electo de ultra-derecha cuyos secretos artífices estaban decididos a borrar de inmediato todos los vestigios de la revolución bolivariana de Chávez.

Sin embargo, las personas que conspiraban para derribar a Chávez no planearon ni ejecutaron los violentos enfrentamientos que dejaron 19 muertos cerca del palacio presidencial en Caracas el 11 de abril. Esa violencia fue planificada y ejecutada por el presidente, con la participación de muy altos funcionarios de su gobierno y su comando militar.

Esta historia continuará…

* http://caracasgringo.blogspot.com

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Caracas Gringo OPERACIÓN KNOCKOUT: LA HISTORIA SECRETA DEL 11 DE ABRIL DE 2002 (1)*

  1. betilde dijo:

    me gustaría saber mas sobre este tema en realidad me pareció muy interesante

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