Gerver Torres COSTO CHÁVEZ

Tenemos la tarea de reposicionar en el mundo la marca Venezuela. Había viajado a La Paz, capital del Estado de la Baja California en México, a prestar asesoría en la formulación de un proyecto. Mi contraparte, muy amablemente, me fue presentando diferentes profesionales mexicanos, hasta que uno de ellos, con la mayor sinceridad, dijo: «que mal estaremos que nos viene a asesorar un venezolano».

Hasta en Jordania

No era el primer incidente de ese tipo que vivía. Un tiempo atrás, en Jordania, asistía también con un grupo de profesionales de diferentes países, a realizar un trabajo para el Banco Central de ese país. Nos reunimos con el representante de la institución, le entregamos nuestras tarjetas de presentación, y éste comenzó a tratar de adivinar, por los apellidos de cada uno de los participantes, de dónde procedíamos. Llegó mi turno. ¿De España?, me preguntó. No, de Venezuela, respondí. Su reacción fue similar a la del mexicano: «Es difícil pensar cómo nos puede ayudar alguien de Venezuela; un país que está en una situación tan precaria».

Por supuesto que comentarios como los anteriores son totalmente absurdos. La calidad profesional de una persona no puede juzgarse a partir de la situación en que se encuentre el país del que procede. Aún así, estamos marcados de alguna manera por el apellido que llevamos, el país del que procedemos, etc. Los prejuicios son un componente humano que está presente en todas nuestras valoraciones. Nos obliga, cuando somos víctimas de ellos, a un doble esfuerzo para superarlos.

Desvalorización

Entre los múltiples efectos de la prolongada gestión de Hugo Chávez en el país, está la desvalorización que ha producido en el exterior de todo lo venezolano: su gente y sus productos. Aparecemos todos los días en la prensa mundial con una marca que no hace sino desvalorizarse, y que al hacerlo desvaloriza todo lo que se le asocia. Por ello, además de todos los problemas internos, tenemos además la tarea de reposicionar en el mundo la marca Venezuela.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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