Rodolfo Izaguirre ADIÓS VILLA, ¡QUE TE VAYA BIEN!

No conozco la Villa del Cine y sin embargo pasé buena parte de mi vida soñando con ella, tratando de hacerla posible. En una ocasión, intentamos convencer a su gobernador de que Mérida estaba llamada a ser la Ciudad del Cine no sólo por los festivales que allí tenían lugar sino por la actividad que desplegaba entonces el Departamento de Cine de la Universidad de Los Andes y todavía hoy la Escuela de Medios Audiovisuales.  Se pensó también en Margarita como sede cinematográfica pero tampoco se logró y ahora que existe la Villa con un sólido piso político y financiero que le ha permitido colocarse en la envidiable disposición de hacer cine no he recibido nunca la invitación para visitarla; no con interés turístico, desde luego, ni de merodeador o ánimo fisgón sino como el hombre de cine que soy, interesado en conocer sus instalaciones, conversar con sus autoridades, asistir a una filmación. Sobre todo, si se considera que he permanecido en todo momento en primera fila a la hora de batallar por la continuidad y existencia de nuestro cine y de mantener una solidaridad a toda prueba con el gremio.

Al país cultural y cinematográfico le consta que mi vida, con sus glorias y miserias, ha estado dedicada al cine y, muy en particular, al cine nacional. Me tocó participar en la creación de sus asociaciones; en la larga lucha por la Ley de Cine y en muchos festivales internacionales en los que defendí como jurado nuestras películas. No quisiera pensar que la oprobiosa lista Tascón y la actual y persistente marejada de exclusión y de intolerancia que padece el país me hayan convertido frente al Cnac, la Villa o el propio ministerio de la cultura en un nuevo Jack Griffin, aquel patético y desafortunado  hombre invisible creado por James Whale en 1933 y se me coloque en la categoría de “paria”, tal como lo señala Leonardo Henríquez en unas precisas declaraciones suyas a la periodista Nerea Dolara en El Nacional.

El hecho de que El Caracazo de Román Chalbaud me haya parecido un fracaso; que considere como ególátrico oportunismo que el ministro de Cultura se haga valer para que la Villa realice una ya olvidada película sobre un texto suyo o considere que Comando X lleve al delirio maniqueo la desventurada afirmación de que por disentir, seamos ahora los malos de la película, apátridas, fascistas y adoradores del satánico imperio Busch, no justifica la exclusión, la invisibilidad, el no ser, el no estar. En este sentido, soy víctima del “socialismo del siglo XXI”. Y sin embargo, en su momento saludé la presencia de la Villa y su propósito de mantener un volumen de producción razonable; aplaudí la incorporación de nuevos cineastas, encontré satisfactoria la creación de redes de distribución de las películas. Pero no dejo de deplorar el camino único que sigue; su empeño en hacer un mal cine de encargo, oficialista; de marcar el rumbo ideológico excluyente e intolerante que allí se evidencia. Creo que no hay nada qué hacer. A estas alturas, ya no hay invitación posible. Adios, Villa, !que te vaya bien!

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en 1 y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Rodolfo Izaguirre ADIÓS VILLA, ¡QUE TE VAYA BIEN!

  1. El maestro Izaguirre se dió a sí mismo la respuesta de por qué no lo han invitado a la Villa.Por puras villanías del poder…

    Siempre le voy a agradecer la Cinemateca del aire,mi primera escuela de cine y la de muchos de mi generación.Por su culpa soy un cinéfilo incurable,gracias a Dios…

  2. Hasta me salió en verso.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s