Cine PASIONES DE UN MÉXICO INSURGENTE

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Ana Claudia Talancón y Daniel giménez Cacho en "Arráncame la vida".

Cuando Ángeles Mastreta publicó en 1985 su segunda novela Arráncame la vida estableció una amplia y detallada mirada sobre el autoritarismo en México y sobre el manejo del poder al amparo de las pasiones más encendidas. Además, se ubicó entre las narradoras más importantes en la literatura de su país. La novela sedujo porque expresaba un hecho histórico harto conocido desde la perspectiva de una mujer. En los años cuarenta, cuando la revolución ha dado paso a una nueva clase dominante, Catalina Guzmán, una joven del conservador estado de Puebla, se enamora de Andrés Ascencio, un militar mucho mayor que ella, caballeroso, seductor, pero autoritario hasta llegar a la tiranía. Las represalias que, posteriormente, Ascencio toma contra un joven director de orquesta, romántico y soñador, aunque también ambicioso de poder, y del que Catalina, desencantada de su matrimonio, se enamora, llevan a la protagonista a la última y definitiva rebelión. Esa es la historia que fascinó a Roberto Sneider para emprender su segundo largometraje, Arráncame la vida, convertido en un gran éxito de público y crítica y en la producción más cara del cine mexicano.

Catalina —interpretada por la bella y talentosa Ana Claudia Talancón— conoce al general Ascencio —el madrileño Daniel Giménez Cacho convertido en personaje mexicano y en su mejor momento como actor— y viven un noviazgo apasionado. Ascencio es un personaje de ficción inspirado en el verdadero general Maximino Ávila Camacho, de poderosa presencia en la historia poblana. Ella queda fascinada por la imagen masculina, segura, seductora del militar. Ascencio es un hombre experimentado que poco a poco devela su verdadera personalidad autoritaria y sus manejos políticos para incrementar su poder, incluida la presidencia del país. Se casan y al poco tiempo comienza el deterioro de la relación. Conforme conoce a su esposo, la chica va perdiendo el amor y lo reencuentra cuando aparece Carlos —José María de Tavira—, un director de orquesta de quien se enamora. A la par de esta historia de amor y desamor, de pasiones y violencia, Arráncame la vida plasma el estilo autoritario de hacer política que durante muchos años imperó en México, con un virtual régimen de partido único que copaba los espacios de la oposición y se deshacía de sus enemigos con la cárcel o el asesinato. El film recrea de manera impresionante ese México contradictorio, tanto en su expresión física como en sus manifestaciones culturales e históricas.

En el relato cinematográfico, Catalina sufre en carne propia los excesos de poder de su esposo, quien si bien en un principio significó la puerta para conocer otros mundos, también se convirtió en el primer obstáculo a la libertad de una mujer que no encajaba en esa sociedad conservadora de los cuarenta. Tanto en la novela de Mastretta como en la película de Sneider, la figura femenina se convierte en la impulsora de las reivindicaciones de la mujer mexicana. Catalina le es infiel a Ascencio y es capaz de mentirle cara a cara para mantener sus posiciones de poder como esposa del general. De la niña de 16 años a la mujer de 30 media una trayectoria intensa que madura su carácter. El amor con Carlos la coloca en una nueva posición afectiva pero, tras los hechos que marcan el desarrollo dramático de la historia, Catalina deviene e una mujer más segura, más serena, que planifica su venganza y la lleva a cabo.

Los valores de producción del film son notables. La fotografía del vasco Javier Aguirresarobe plasma la grandeza de un país que se reconstruye tras la revolución y que adquiere una dimensión imponente. La reconstrucción de época de Puebla y Ciudad de México posee una belleza plástica envolvente. Banda sonora, música y montaje marcan un ritmo ascendente hasta un final definitivo. Una película elegante y hermosa.

ARRÁNCAME LA VIDA, México, 2008. Dirección y guión: Roberto Sneider, sobre la novela de Ángeles Mastretta. Producción: Alejandro Soberón Kuri, Federico González Campeán y Roberto Sneider. Fotografía: Javier Aguirresarobe. Montaje: Alexa Ferrero. Música: Leonardo Heiblum. Elenco: Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho, José María De Tavira, Joaquín Cosío, Camila Sodi e Irene Azuela, entre otros. Distribuye: 20th Century Fox.

 

 

 

 

 

 

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Cine PASIONES DE UN MÉXICO INSURGENTE

  1. toribio dijo:

    Hey ya vieron? Estaamuy padre esta muy padre esta presentación!!! http://tinyurl.com/ddgf9c

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