Cultura LA DESTRUCCIÓN COMO POLÍTICA

Ateneo de Caracas 1

El Ateneo de Caracas sobrevivirá al gobierno que hoy pretende acabar con siete décadas de trabajo

La inmensa capacidad destructiva del gobierno es directamente proporcional a su descomunal ineficiencia operativa. Todo lo que toca lo destruye. Allí están PDVSA, Cantv, las empresas de Guayaba o el sistema eléctrico del país para demostrarlo. Pero lo peor de su «gestión alternativa» es que no puede cumplir sus propias metas. ¿Por qué? Porque todos los gobiernos revolucionarios son ineficientes. Es su naturaleza. Y el de Chávez no escapa a la tradición. Como tampoco escapa a la tradición su necesidad de liquidar a quienes se opongan a su paso, incluídos sus «compañeros de viaje». El caso más patético se halla en la condena—sí, es una condena para castigar a quien no baja la cerviz— del Ateneo de Caracas. El lugar donde Hugo Chávez dio su primer discurso como presidente electo. En cuestión de meses, semanas o días, la institución fundada por María Teresa Castillo hace más siete décadas abandonará la sede que ocupa desde 1983 en Los Caobos, por decisión de la cultura revolucionaria que no es otra cosa que un estalinismo con pátina moralista. Allí funcionará la Universidad Experimental de las Artes.  ¿Recuerdan la Universidad Bolivariana de Venezuela? El martes pasado el ministro Soto planeó que estudiantes de danza «tomaran simbólicamente» el edificio del Ateneo, pero los muchachos se negaron, no quisieron ser cómplices. Chavez y Soto le quitarán la sede  pero no podrán acabar con el Ateneo de Caracas. La institución sobrevivirá hasta conseguir un nuevo  hogar, tal vez más moderno, mejor protegido de las huestes de la revolución. En cambio, este gobierno de vándalos concluirá algún día y entonces se hará el balance de su trayectoria destructora. Y se hará también el balance de la trayectoria creadora del Ateneo de Caracas. La comparación será demoledora. La luz se impondrá sobre las sombras.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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