Alejandro Izquierdo ISRAEL: POTENCIA CINEMATOGRÁFICA

alejandro-izquierdoDecir que Israel es una nueva potencia del séptimo arte seguramente llama la atención. Sí, sorprende que un país en permanente conflicto, que sólo ocupa una superficie de 22.000 kilómetros cuadrados y con poco más de siete millones de habitantes, haya estado ocupando en los últimos años no sólo los territorios palestinos, sino también los festivales de cine más importantes y las carteleras cinematográficas de diversas partes del globo. La mayoría de los filmes israelíes difundidos hasta ahora tienen un factor común: la marcada característica local de las historias contadas, aun cuando puedan ser temas universales. El lector suspicaz pensará que la salida internacional de estas obras se debe al interés que despierta Israel con todos sus conflictos. Si bien ello puede ser cierto, también es verdad que con admiración (y algo heridos en el orgullo nacional) vemos la alta calidad cinematográfica de las obras que vienen de ese pedacito de tierra en guerra y con contradicciones para los venezolanos inimaginables.

Sería pretencioso que quien suscribe dijera que conoce in extensis la cinematografía israelí. Hace unos años el único realizador cuya obra había tenido la dicha de explorar era Amos Gitai (Kadosh, 1999; Kippur, 2000; Kedma, 2002). El panorama ha cambiado. Recientemente estuvo en las salas venezolanas y fue repuesta la semana pasada en el Tercer Festival de Cine Judío La visita de la banda, ópera prima de Eran Koloirin. La comedia narra las desventuras de una banda marcial egipcia que por error llega a un remoto pueblito israelí.

Lo divinamente humano vence las barreras de todo tipo que existen entre los músicos y los locales. El filme recibió el Premio de la Crítica y Una Cierta Mirada en Cannes, y en los Premios Europeos de Cine se hizo merecedora del Descubrimiento del Año para Eran Kolirin y Mejor Actor para Sasson Gabai.

En los últimos días se ha hablado mucho de dos largometrajes israelíes que estuvieron en Cannes 2009: Jaffa, presentado en Proyecciones Especiales, y Ajami, Mención Especial en la sección de la Quincena de Realizadores. En Jaffa repite la realizadora de Mi tesoro, Keren Yedaya, Cámara de Oro y Gran Premio de la Crítica en Cannes 2004. En ambos filmes Yedaya se enfoca en la familia. Mi tesoro narra la vida de una madre prostituta y su hija de 18 años que intenta hacerla dejar la calle.

En Jaffa, suerte de Romeo y Julieta moderno, Mali, una joven israelí, tiene una clandestina relación amorosa con Toufik, mecánico palestino, excelente trabajador en el taller del padre de Mali. Ella ha quedado embarazada y los jóvenes preparan su fuga. Meir, hermano de Mali y responsable del taller, constantemente acosa al padre de Toufik, Hassan, quien también trabaja en el taller. Hassan accidentalmente mata a Meier en defensa propia. Una historia tantas veces llevada a la pantalla logra una resolución inteligente, a salvo de cualquier lugar común. En ambas obras actúan brillantemente la joven Dana Ivny y Ronit Elkabetz, también presente en La visita de la banda. Ronit Elkabetz es una de las principales actrices israelíes y exitosa directora. Su filme Los siete días, dolorosa exploración de las relaciones familiares de una familia judía en la semana que sigue al entierro del patriarca, abrió la Semana de la Crítica en Cannes 2008.

También presente en Cannes el año pasado estuvo el sorprendente documental de animación Valse con Bahir, de Ari Folman reflexión personal del realizador sobre la inutilidad de las guerras. El filme es cien por ciento autobiográfico. Folman fue militar y parte de la terrible invasión a Beirut a principios de los 80. Favorita en Cannes el año pasado, la cinta logró en la categoría de Mejor Película Extranjera, el Globo de Oro, el César francés, y el Premio Británico Independiente.

No se puede dejar escapar Los limoneros de Eran Riklis, con la impresionante actriz Hiam Abbas. Premio del público en el Festival de Berlín 2008, la cinta muestra la abusiva intromisión del ministro de la Defensa israelí en la vida de una viuda palestina en Cisjordania. Un relevante y esperanzador detalle: en la mayoría de estas creaciones de directores diversos se refleja, de una manera u otra, el conflicto palestino-israelí. Y siempre se respira un sobrio tratamiento del mismo, sin dividir al mundo en buenos y malos sino reconociendo las complejidades de ambas partes.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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