Alicia Freilich EL CURIEPAZO

alicia-freilich-2Gente buena, tranquila, generosa,  condición principal  de los venezolanos  de antes diría mi padre,  quien  por eso misma percepción, se  obligó  a permanecer en Venezuela, en vía hacia Perú, huyendo del nazismo  que ya  se anunciaba. Este  mirandino lugareño,  nativo o desplazado dentro de su zona, en toda la gama de coloraturas étnicas, fue caricaturizado como criollo genérico,  por Joselo cuando actuaba como cierto personaje con un nombre que el señor Alzheimer  me impide recordar. Encarnaba la astucia defensiva que evade certezas y dogmas de modo constante y sinuoso. Si el interlocutor le asegura que llueve, que hay sequía, que es noche, que es día, invariablemente, este  habitante  de origen rural,  dirá siempre que sí, en efecto, aunque se contradiga, pero es para salvarse de quien desea obligarlo, cuadrarlo, definirlo y potenciarlo como futuro enemigo.

Analistas del ser venezolano siglo 20 —Herrera Luque,  Rómulo Betancourt, José Ignacio  Cabrujas, Axel Capriles, entre muchos calificados— lo enmarcan como vivo, conejo, pícaro, vacío, pragmático, acomodaticio y otras categorías, pero en la situación presente ese venezolano del montón, perpetuamente relegado, ahora emerge abiertamente desde Curiepe y logra elevarse  muy alto, frente a la presión militar totalitaria del actual régimen, y adquiere la categoría de pueblerino auténtico, recto, ancestral y sufrida víctima de la tragedia caudillista venezolana, por lo que lleva en sus genes  la intuición  que ordena reaccionar por fin, sin medias tintas y eficazmente, ante sucesivos ataques criminales a su fe política o religiosa, a su integridad física y moral.

Quién sabe si ese factor hereditario ya tan natural, concentrado en el prudente doble filo hasta que el cuerpo aguante, será el que destape todo el acopio de rencor, decepción y furia que este gobierno delictual propicia, colocando las bases de su implosión.Acaso, el primer signo de una o varias Fuenteovejunas, en estilo tropical…

La  gobiernera oligarquía socialista siglo 21 es tan ignorante y despectiva de  la cultura popular que ni siquiera conoce el verdadero sentido del sabroso canto  “Barlovento, Barlovento, tierra ardiente y del tambor”…..cuyo autor, Eduardo Serrano, nunca imaginó hasta qué punto su merengue se convertiría en uno de los himnos de la más legítima resistencia.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en 1 y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s