Cine CRIMEN Y CASTIGO

Sueños y delitos 2

El tío y los dos sobrinos planifican una salida mortal en "Sueños y delitos"

Woody Allen suele desplazarse de la comedia al drama con bastante agilidad, como lo ha demostrado en los 43 largometrajes que ha dirigido desde 1965. Realiza una película al año, lo cual demuestra una productividad envidiable para cualquier cineasta. En el caso de Sueños y delitos, tercero de sus filmes producidos en Londres, plantea un drama muy a lo Dostoiesvky en torno a la codicia, la ambición, el egoísmo y la crisis moral. Dos hermanos de origen humilde tratan de abrirse paso en sus respectivas mediocridades. Ian trabaja con su padre en el poco exitoso restaurante familiar mientras sueña con hacer unas improbables inversiones en el área hotelera de la lejana California. Terry, en cambio, es un mecánico de coches lujosos carente de ambición, que tiene una novia muy comprensiva y es adicto al juego. Ian conoce a una bella actriz y necesita aparentar lo que no tiene. Terry requiere dinero urgente para saldar sus deudas de juego antes de que la mafia le quiebre las piernas. De pronto llega el exitoso tío Howard y les propone una acción que cambiará sus vidas… y no en sentido figurado. Comienza entonces un gran dilema ético que los arrastrará hasta lo insólito. Crimen y castigo.

Cassandra’s dream, como se titula originalmente, pertenece a sus dramas morales al estilo de Match point, su primer trabajo en Londres, aunque esta vez se encuentra un tono más oscuro y trágico. Una historia de clase media en una Inglaterra que no ofrece muchas oportunidades para la permeabilidad social. El padre de los muchachos es un hombre que no pudo hacer fortuna y su esposa vive reclamándole su poca disposición al éxito, al tiempo que le echa en cara la fortuna de su hermano Howard, dedicado al negocio de las clínicas de cirugía plástica en California y en China. El lamento del perdedor y el canto de triunfador. En esa dicotomía se ubican Ian y Terry, tratando de identificar la oportunidad que les permita salir de abajo.

Howard es el personaje que introduce el gran giro dramático de la historia. El gran triunfador posee un oscuro pasado en sus negocios y necesita deslastrarse de un socio que amenaza con llevarlo a la cárcel. La única solución reside en el asesinato. Para ello necesita a sus dos sobrinos, el ambicioso y el ludópata, quienes pasan de la sorpresa y la indignación a la comprensión a medias del problema del tío. Los personajes comienzan a evolucionar. Howard ya no es el hombre generoso dispuesto a ayudar a la familia sino el empresario frío e irresponsable que es capaz de impulsar un crimen para salvar el pellejo. Ian descubre la oportunidad para hacer sus inversiones en California y ayudar a su tío a seguir adelante con su dinero. Terry, en cambio, mantiene una postura de oposición al asesinato aunque sabe que sus días están contados con sus deudores. La codicia y el egoísmo se dan la mano, con el barniz de estar haciendo lo correcto para salvar a Howard. La trama se desplaza hacia la tragedia.

Este drama se fundamenta adecuadamente en las magníficas actuaciones de Ewan McGregor, Colin Farrel y Tom Wilkinson, como los sobrinos y el tío. Este trípode de personajes dinamiza la trama por senderos insólitos donde los dilemas éticos se desdibujan, en el caso de Ian, o se acentúan, como sucede con Terry. En cambio Howard no tiene esos dilemas. Ni se los plantea. Es el centro de la vida. Los demás no importan. Sólo él. Al principio, Ian evoca una frase de Bonnie & Clyde (“esta es una vida maravillosa”) pero Terry le recuerda cómo terminaron los famosos gángsteres. De entrada Allen determina el curso de la historia.

Hay en Sueños y delitos una reiteración de ciertos dramas propios de Allen, con ciertas derivaciones de Match point –por lo menos en la resolución dramática del asesinato- pero con mayor tono de condena moral. Muy Dostoievsky. Todo ello potenciado por la fotografía de Vilmos Zsigmond y la música original de Philip Glass, la primera que Allen acepta en sus películas. Pero tal vez esa repetición de circunstancias y ese mismo tono le reste fuerza al trabajo dramático. En un momento dado la historia comienza a agotarse y el director la extiende hasta un final que si bien es lógico también resulta incompleto. ¿Quién es el gran triunfador de la historia? ¿Qué va a pasar con las dos mujeres que cifran sus esperanzas en los hermanos? Se ha dicho que es un film menor del realizador neoyorquino. Cierta crítica norteamericana incluso ha hablado de la decadencia de Allen. Caramba, creo que cualquier film menor de Allen sigue manteniendo calidad y que si la decadencia es así, pues bienvenida sea.

SUEÑOS Y DELITOS (“Cassandra’s dream”), Estados Unidos y Reino Unido, 2007. Dirección y guión: Woody Allen. Fotografía: Vilmos Zsigmond. Música: Philip Glass. Edición: Alisa Lepselter. Diseño de producción: Maria Djurkovic. Elenco: Colin Farrel, Ewan McGregor, Tom Wilkinson, Hayley Atwell, Phil Davis, John Benfield, Clare Higgins, Ashley Medekwe.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Cine CRIMEN Y CASTIGO

  1. Cecilia dijo:

    Realmente, Molina me pareces que eres muy generoso con el maestro Allen…me pareció catastrótica la peli..me dormi en el momento álgido_ la propuesta indecente del tio_y no creo haberme perdido de nada. No es la primera vez que Allen nos plantea “el pecado de los inocentes” empujados por el gran pecador, ..Tosca. El final es operático y sin conclusión…Además ocurren chapuzas técnicas imperdonables: el boom aparece en cuadro 5 0 6 veces…Barcelona V&C me pareció mala pero esta, pésima y mira que yo amo a ese hombre.
    (Epa, no me gusta ese actorcito llorón que parece bañarse poco).
    Woody, no destruyas tu leyenda, regresa a NY!

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