Teatro UNA OPORTUNIDAD PARA DOS MARGINADOS

Una obra que recrea el film de Ettore Scola

Una obra que recrea el film de Ettore Scola

Gabrielle y Antonietta. Un locutor que acaba de ser despedido de su empleo por su condición homosexual y un ama de casa sometida, madre de seis muchachos y esposa de un hombre que no habla con ella. Ambos viven en los grandes edificios de la periferia citadina y son vecinos aunque no se conocen. Hasta que el 8 de mayo de 1938 Hitler visita la Roma de Mussolini y todos van a recibir al líder de la nación amiga. Son los personajes que Ettore Scola interrelacionó en su memorable Un día muy especial (“Una giornata particolare”, Italia y Canadá, 1977) con las magníficas actuaciones de Marcello Mastroianni y Sofía Loren. Son los mismos personajes marginados por la sociedad que Giovanni Reali ha llevado al teatro en Un día particular, bajo sus propios códigos expresivos. El resultado es una evocación del film pero con personalidad propia.

Es evidente la fascinación que la película de Scola ejerce en Reali, como la ha ejercido en todos los que la hemos visto. Lo importante es que el director venezolano se apropia de la situación de encuentro entre dos seres muy distintos aparentemente y lo trabaja en sus propios términos, reduciendo los recursos expresivos a un dispositivo escénico muy sencillo pero de gran dramatismo. En vez de la esplendorosa fotografía en blanco y negro de Pasqualino de Santis y de la banda musical de Armando Trovaioli, esta adaptación teatral prefirió la austeridad de vestuario, iluminación, escenografía y efectos de sonido. Tomó el curso de los encuentros y lo ambientó en una vecindad que semeja las cárceles de sus propias condiciones. Barrotes que comunican con el exterior pero que impiden la comunicación más personal, al amparo de un altavoz que narra el encuentro de los dos líderes de dos naciones amigas. Reali extrajo la anécdota del momento histórico original y la ubicó en un contexto más amplio y universal.

Gabriel y Antonieta viven el uno al lado de la otra pero se desconocen. Ella habla con Rosemunda, su canaria, la única que la escucha. Él espera la llamada de su amante que también lo abandona. La relación que surge entre ambos es sólo un puente entre una soledad y otra. Dos excluidos que se reconocen a sí mismos a través de la otra persona. Aunque condenados, cada cual sabe quien es. En este sentido, las actuaciones de Roberta Zanchi y Antonio Urdaneta evaden las figuras emblemáticas de Loren y Mastroianni para hacerse más cotidianos, menos extraordinarios, definitivamente comunes. La seducción no es erótica a pesar de que se manifiesta como tal. Es afectiva. No son héroes, son seres humanos.

La ambientación espacial y sonora recuerda el 1984 de Orwell en su austeridad y en su manipulación externa. Ex profeso, un vestuario vetusto y gris despoja de encanto visual la escena. La iluminación es pertinente y oportuna. Los efectos sonoros angustiantes. Sus personajes están condenados, cierto, pero cada cual experimenta su propia liberación íntima. Gabriel seguirá siendo un marginado y Antonieta mantendrá su condición de sometida. Pero ambos han entendido sus propias vidas.

Una obra sencilla pero llena de significados que se crece a medida que avanza hacia lo inevitable. No importa que el público no haya visto la película. La puesta en escena tiene vigor propio, distinto a la puesta en cámara de Scola. Y tal vez sea mucho más dramática. Un teatro que evade las tretas comerciales y propone reflexión más que entretenimiento.

UN DÍA PARTICULAR (Una giornata particolare), a partir de la película homónima  de Ettore Scola. Dirección: Giovanni Reali. Adaptación para el teatro: Gigliola Fantoni.  Producción: Roberta Zanchi, Antonio Urdaneta y Giovanni Reali. Música y sonidos: Ángel Quiñones. Vestuario: Juan Manuel León. Iluminación: Lina Olmos. Dispositivo escénico: Giovanni Reali. Elenco: Roberta Zanchi y Antonio Urdaneta. Voz del locutor: Carlos Montilla. En el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes, Caracas. Viernes y sábado a las 9:00 p.m. y domingos a las 7:00 p.m.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Teatro UNA OPORTUNIDAD PARA DOS MARGINADOS

  1. enrique cilia dijo:

    Tuve la suerte de ver la película y la obra. Debo confesar que la pieza de teatro logró transmitirme prácticamente los mismos sentimientos y reflexiones que la película. las carceles en las que cada personaje se encuentra no pudieron seer expresadas mas explícitamente. Fue un verdadero placer ver la obra.

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