Política ficción ¿INOCENCIA FINANCIERA?

Lo peor de esta crisis bancaria no es lo que se sabe sino lo se esconde.

Imposible. No existe la inocencia en este terreno. Hugo Chávez quiere ahora deslindarse de quienes le fueron útiles en distintos momentos. Como si no tuviera que ver con la corrupción de los grupos que surgieron bajo su égida. Todos los estratos de esta crisis bancaria que hoy domina los titulares de primera plana se encuentran relacionados. Los diferentes grupos empresariales privados que han florecido al amparo de las necesidades del Gobierno mantienen el denominador común del oportunismo. En la última década ha crecido una nueva oligarquía integrada no sólo por empresarios y banqueros inescrupulosos sino por notorios operadores políticos que se han enriquecido de forma ostentosa. Los nombres de Adán Chávez, Jesse Chacón, Diosdado Cabello y José Vicente Rangel se relacionan directamente con los grupos de Fernández Barruecos y Torres Ciliberto. Esto no es noticia nueva. Desde hace años el Gobierno conocía la situación de estos bancos pero Sudeban callaba. Tampoco son noticia nueva las rupturas internas del chavismo, que enfrentan a Chávez con su hermano, zar de la corrupción en Barinas y fuera de Barinas, y con Cabello, a quien ahora regaña en público. El mismo caudillo habló maravillas de Fernández Barruecos hace algunos años, cuando le era útil. Todos los bancos estatizados han evidenciado pésimos manejos administrativos, es cierto, pero lo que más inquieta es el origen de los fondos que permitieron que esta nueva camada de banqueros adquirieran esas instituciones financieras pagando el doble o el triple de su verdadero valor. ¿Para qué pagar el triple del precio justo? Los fondos para estas operaciones provinieron parcialmente de las arcas del Estado venezolano, pero sobretodo de cierto negocios turbios que necesitan lavar dólares. Antes que sean delatadas las relaciones del régimen con el narcotráfico hay que huir hacia delante y deslindarse de esos grupos mafiosos. Eso se comenta en todas las redacciones de los diarios nacionales, incluido Vea. El caudillo también es cómplice.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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