Alicia Freilich ADRIANAS Y MILIRROJOS

Adriana Núñez, titulada, es la reportera que ahora se suma a una larga fila de honorables periodistas venezolanos que soportan estoicamente la neurastenia del régimen despótico que desgobierna al país. La Villanueva, también graduada, es una cronista independiente que opina desde El Nacional y su blog. La Segal, mi nieta, es una chama preuniversitaria lista para cursar Estudios Políticos y de Comunicación. A esta altura del proceso, vale una obligada taima para reflexionar sobre la urgente revisión que sobre sus agendas y programas actuales deben realizar la futura Asamblea Nacional y las universidades aún libres.

Esta década infernal en la Venezuela actual muestra que el totalitarismo en cualquiera de sus disfraces tiene como norte fijo anular la información verificable junto con la opinión pública y personal, principales enemigos de la mentira oficial, pilar básico para la usurpación del poder político. Así está descrito en la historia mundial de la infamia totalitaria.

En los años ochenta, aquí se cometió el error de suprimir en los pensa de bachillerato, la Historia y la Geografía universales, Moral y Cívica, asignaturas imprescindibles para forjar al republicano demócrata dotado y responsable como habitante local y planetario.

Esa falla técnica abrió paso al venezolano de los 10 puntos de calificación (en la escala del superior 20), y aquel raspado pero autorizado es quien ahora, bajo sistema cuartelario, dirige y llena las instituciones de aspecto democrático que aún sobreviven a la ruina total.

La próxima Asamblea Nacional tendrá una prioridad.

Facultar a los ministerios para rescatar legalmente la excelencia pedagógica de la antigua República Escolar desde kinder a secundaria y anular franquicias para doctorar a quien se licencia en la raya de los diez puntos, ese ignorante, amoral, ineficiente, analfabeta funcional, ficha y masa lista para la sumisión ante dogmas de reyezuelos y dictadores. Y a la universidad actualizada, se le impone incorporar al menos la Psicología Social como materia preventiva y obligatoria para acceder a toda profesión.

Moral y Luces que Internet solo no da.

A las Adrianas y sus numerosos colegas que ejercen, cursan o se inscriben en este oficio comunicador, esencial para forjar sociedades sanas y maduras, les toca una tarea sin tregua, pues, como los padres, los abuelos y las farmacias de calidad, siempre estarán de turno.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Alicia Freilich ADRIANAS Y MILIRROJOS

  1. Ruth de Quiñones dijo:

    Eso esperamos, como cierto! que con la nueva Asamblea nacional, podremos recuperar nuestros derechos y valores que, han sido mitigados por la mediocridad de un proceso ignorante e improvisado por demás muy peligroso! Tengamos mucha fe….Y a votarrrrr

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