Plástica UN BALANCE DE LA FIA 2010

Mucho se ha comentado en el ámbito de la plástica venezolana la celebración de la XIX Feria Iberoamericana de Arte de Caracas, que concluyó el lunes 14 de junio en los espacios del Tamanaco InterContinental. Sus críticos más feroces señalan que este año redujo sus dimensiones a mil 200 metros cuadrados, que las galerías participantes no ofrecieron lo mejor de sus artistas, que no era verdaderamente iberoamericana pues sólo asistieron seis de otros países, que fue una feria elitista en un hotel caro y que no representó el arte innovador e irreverente, etcétera. Yo difiero radicalmente de esta visión y comparto la opiniones de algunos periodistas de la fuente, como Dubraska Falcón de El Universal, que advierten la presencia de nuevas galerías venezolanas —como Periférico, GBG Arts, Carmen Araujo y Parénthesis— con creadores emergentes al lado de nombres consagrados. Pero sobre todo, quiero poner de relieve la importancia de haber realizado esta décimo novena edición de la FIA contra viento y marea, a pesar de todos los obstáculos y del acoso del sector oficial al universo creador venezolano, también en las artes visuales. Es verdad que este año fue más pequeña y que no estaban tantas galerías de otros países, pero también hay que recordar que la economía venezolana vive un feroz proceso de recesión con inflación, que el mercado del arte se ha reducido significativamente, que experiencias como éstas necesitan de patrocinadores ya sean oficiales —negados— o privados —empobrecidos— y, muy especialmente, que la FIA es un encuentro de galerías y, dentro de ellas, de sus artistas. No es una salón de artistas. Disfruté de las propuestas fotográficas de Luis Molina, Beltrán Petrica, Álvaro Fernández y Nelson Garrido, las audacias de  Juan Requena, las ideas de Claudio Perna, las obsesiones de Ricardo Benaím, entre otros creadores insistentes, al lado de los trabajos de Cruz Diez, Soto, Le Parc, Poleo, Vigas y el hermoso homenaje a la Ciudad Universitaria de la mano de Guillermo Barrios, decano de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Caramba, pese a todo, allí estaba la FIA dispuesta a mantenerse, a retar las hostilidades, a creer en el futuro. La FIA no puede desaparecer, no debe desaparecer y, algo más importante, no quiere desaparecer.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Plástica UN BALANCE DE LA FIA 2010

  1. Cherry Nunez dijo:

    Totalmente de acuerdo con Ud.!
    La FIA estuvo estupenda y, considerando lo mal que esta este pais, fue una verdadera proeza de sus organizadores…Chapeau para ellos!
    Lo felicito por haber dado respuesta a esos criticos ilusos que todavia no se han dado cuenta (o no quieren?) de lo que aqui sucede con los artistas y el arte en general.

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