Felipe Valdivieso Cox EL CONCIERTO

Se acaba de estrenar en Caracas la película El Concierto, con guión y dirección del realizador rumano Radu Mihaileanu (Vete y vive, 2005; El tren de la vida, 1998). De una vez la recomendación: ¡no se la pierdan! Es una exquisita comedia con elementos de drama que con certeza será disfrutada por sus tantos valores cinematográficos.

Las acciones se desarrollan entre la Rusia actual y Francia, los personajes son músicos académicos, y el filme se despliega en dos líneas narrativas: una muy cómica, desternillante a ratos, y una dramática que se va develando en capas y de a poco. Al final, ambas vertientes se juntan en unas hermosísimas secuencias con gran valor expresivo, emocional, estético, musical.

Al pensar en la clásica pregunta de cuál es la premisa o qué es lo que quiso decir el guionista/director, el observador no encuentra el centro puesto que no hay propiamente un tema, “el tema”, sino varios, y si arbitrariamente se decide que uno es el central inevitablemente desequilibra la valoración del filme. Sobrevalora un aspecto y minimiza otros. Según el punto de vista de quien valora, alguno dirá que la película se trata sobre el valor potente y maravilloso de la música; otro pensará que se trata de la opresión totalitaria del comunismo soviético; y así varios otros posibles.

Quien suscribe encontró otra clave interpretativa: este curioso cineasta ha hecho otra de las suyas creando unos personajes, unas tramas y subtramas, unos escenarios y una forma expresiva cuyo propósito es el divertimento, el placer, la alegría, la emoción. Y, a la vez, posar su mirada única sobre dramas históricos y personales.

La película mueve vigorosamente las emociones del público. Hay carcajadas, risas, asentimientos, lágrimas, aplausos, empatía dramática, apreciación estética, y pare usted de contar. Eso no lo hace quien quiere sino quien puede. Hay incorporados en ese producto final la creatividad y experticia del Director y, a la vez, el valor agregado de centenas de personas y empresas. Y cuando el observador se detiene en uno u otro aspecto particular aprecia todo lo que se fue haciendo bien y también aprecia casi que más, aquellos peligros o tentaciones de error que fueron sistemáticamente evitados.

Otro particular que es de destacar se refiere a la estructura de guión: presenta al protagonista en su situación inicial; viene el “hecho sobrevenido” que altera la normalidad y lanza al personaje y a los que luego se van incorporando en pos de un objetivo casi imposible. La trama avanza en medio de divertidísimas situaciones que en rigor, son los “impedimentos” dramáticos que van siendo superados con gran humor. A media película se insinúa primero, se esboza luego, se va mostrando sucesivamente la línea de drama a través de escenas en presente y otras en flashbacks. Al espectador se le da pie para que interprete de una manera ciertas claves, girando luego la verdad dramática hacia un sendero válido, no engañoso, y que de hecho es mucho más emotivo que lo sugerido inicialmente. Desde el principio del filme se establece además del objetivo o “necesidad dramática”, un plazo inamovible, un tiempo límite, fatal. Consecuencia para la narración y para la percepción del espectador: tensión hacia el logro, más tensión por el limitado tiempo disponible.

Curiosamente, más que arco de transformación de los personajes lo que se ha creado en el filme es el cambio de situación de ellos. Y esta rareza ocurre porque los personajes han sido dibujados acentuando su esencia humana y no su situación vital.

Otro aspecto muy destacado del filme es que lo absurdo tiene lugar en el mundo supuestamente racional de la realidad. La trama cómica avanza apenas sostenida y en puntillas sobre una delgadísima cuerda debajo de la cual está lo imposible, lo desmesurado, lo prohibido. Sin embargo, las apariencias engañan a los supuestamente racionales personajes del mundo real que se dejan llevar en parte por el impulso de los simuladores, y en no menor medida, por el autoengaño interesado de ellos, biempensantes. El espectador sabe en todo momento que puede sobrevenir la catástrofe…

Un elemento adicional a valorar son las actuaciones. Si por un momento se imaginara a los personajes haciendo sus parlamentos y acciones contra un fondo de pantalla blanco, tal vez se pudiera pensar que faltaría emoción, acento a los actores. Volviéndolos a colocar en las locaciones del filme, con sus decorados, ambiente musical y demás elementos de contexto visual, se nota que aunque parcialmente contenidas, las actuaciones son apropiadas, medidas, justas. Eso no es poca cosa en una película cómica y dramática. ¡Es tan fácil exagerar!

Tras tantos elogios, la pregunta malvada: ¿es esta una película perfecta? No, en absoluto. Un observador atento podrá notar algunas fallas. ¿Cuáles? No se exponen aquí porque son menores, técnicas y porque si se señalan, ¿qué le quedaría al crítico en ciernes que es cada uno de quienes vean y disfruten la película?

fvaldiv@gmail.com

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en 1 y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s