Teatro CRÓNICA DE LA SUPERVIVENCIA

Un náufrago en su propia vida.

Un personaje, un espacio, un tiempo. Los límites del donde y el cuando constituyen su prisión personal. Un náufrago solitario en una isla desconocida. Nunca sabemos por qué está allí. Su obsesión es sobrevivir, pero advierte que no sabe cómo escapar de esa situación. No tiene maña para resolver lo que cree es su único problema. En realidad la reclusión sobre la arena, rodeado de aguas ignotas, se convierte en una parábola de la cárcel interior. Ese hombre habita la isla de su soledad. Es verdad, no “tiene maña” para dejar de ser un náufrago de la vida. Así lo comunica Manuel Trotta en La maña, exitoso monólogo del dramaturgo y actor argentino Damián Dreizik que estuvo en cartelera en Buenos Aires durante tres años continuos. Bajo la dirección de Jesús Delgado, en apenas una hora, Trotta logra comunicar de manera efectiva la angustia de un hombre que comprende su soledad y su aislamiento, más allá de la circunstancia por la que atraviesa.

El texto de Dreizik fue adaptado a ciertas referencias caraqueñas y venezolanas gracias al trabajo de Joel Novoa Schneider y del propio Trotta. A partir de una situación establecida sin muchas explicaciones, este drama con toques de humor se alza sobre la base de la poderosa expresión gestual y corporal de su actor, quien edifica un proceso de autocomprensión de su vida.

Con una estructura lineal sustentada en la confesión coloquial, La maña define un conflicto, lo lleva a un extremo y le pasa la pelota al espectador. No conozco el texto original e ignoro cuán diferente puede ser de su adaptación local, pero me doy cuenta que el drama queda trunco, sin resolución escénica ni continuidad vital. Así como no sabemos la razón de su reclusión en ese breve espacio, tampoco conocemos su destino. Es una continuidad indeterminada. Al punto de que el público tarda en reconocer el final de la representación.

El  montaje es austero como la cotidianidad de un náufrago. Dirección, iluminación, música, escenografía y vestuario se exponen a través de un minimalismo que roza el discurso del absurdo. La fuerza de la pieza se revela gracias a la actuación de Trotta, sobre todo por el lenguaje de su cuerpo, su manipulación gestual y su manera de revelar sus confesiones íntimas. Las de un ser humano aislado que comprende mejor el drama de su soledad.

LA MAÑA, de Damián Dreizik. Presentada por el Grupo Teatral Emergente de Caracas. Dirección: Jesús Delgado. Producción: Manuel Trotta. Adaptación: Joel Novoa Schneider y Trotta. Vestuario: Manuel García. Escenografía: Sebastián Torres y Trotta. Selección musical: Jesús Delgado. Edición de sonido: Sebastián Torres. Elenco: Manuel Trotta. En la Sala José Ignacio Cabrujas de Cultura Chacao. Viernes y sábado 8:00 p.m. y domingos 6:00 p.m.

 

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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