Cine UN DRAMA EN EL PÁRAMO

Erich Wildpret y Ananda Troconis desarrollan lo mejor de "Samuel".

La ópera prima del venezolano César Lucena no puede negar sus orígenes. Samuel narra una historia que transcurre en los páramos, gracias a las características de sus personajes andinos, perdidos entre sus desgracias, sus cualidades y sus montañas. Un hombre tiene el don de curar a los demás pero no es capaz de curar a los suyos. Ese es el núcleo dramático de un film que posee una notable belleza visual y musical unida a un trabajo interpretativo conmovedor. Se inscribe en el movimiento Cine Átomo, impulsado por el realizador Alberto Arvelo, que propone una filmación con escasos medios de producción, como en su obra Habana Havana de hace unos años. En el caso del film de Lucena el resultado formal posee la hermosa capacidad de expresar las atmósferas parameras de manera impresionante. Pero desde la perspectiva del desarrollo dramático se queda en el esbozo de una obra que debió ser mayor.

Samuel es un joven campesino que finalmente se casa con el amor de su infancia, Alma, quien no puede concebir. Descubrir que puede salvar vidas en estado de hipnosis coincide con el embarazo de su esposa. Pero la felicidad no puede ser tanta y sobreviene la desgracia. Samuel es un hombre que vive en pena buscando desesperado reivindicarse al lado de Alma. Más allá de esta relación surgen elementos secundarios que exponen el alma andina y campesina, con un entramado de situaciones poco desarrolladas, en un  pueblo perdido en las montañas, donde se alumbran con velas, sin recursos tecnológicos, alejados de la condición citadina y aun pueblerina. Esta es la médula de un relato que tiene mucho de soledad y desconsuelo, aunque también de esperanza y sueños.

El problema del film de Lucena reside en tres factores básicos de la narrativa cinematográfica: el guión, la dirección y el montaje. La trama de Samuel es bastante compleja e involucra una alternancia de tiempos, lugares y personajes que pretende conformar un fresco y una continuidad dramática. Sin embargo, la construcción del relato falla por insuficiente información en un guión que da por sentado lo que apenas está sugerido. Pero también vacila en la elección de encuadres para mostrar elementos fundamentales que el espectador debe suponer porque el director no los ubica en su devenir narrativo. Eché en falta planos que alimentaran esa información. Sobre todo, cuando se evidencian algunas fallas de sonido. Finalmente, el montaje pudo haber aligerado ambas fallas pero no poseía elementos de trabajo suficientes. Ya se sabe: no se puede montar lo que no se ha filmado. Y realmente faltaron situaciones desarrolladas con mayor detalle. Por eso el público se desconcierta con la continuidad de la historia.

Por otra parte, Samuel goza de un elenco breve pero muy expresivo, con actuaciones que expresan el mundo interior de sus personajes. Especialmente Erich Wildpret y Ananda Troconis se destacan como el matrimonio que atraviesa una crisis muy íntima y dolorosa. Saben extraer las penas de un hombre y una mujer ante la desgracia y la incomprensión. Wildpret ha demostrado que puede interpretar cualquier personaje que le propongan. Un poco más allá, el trabajo interpretativo de Manuel Porto como Montoya, Carlos Julio Molina como el hacendado Baudilio, Andrés Pernía como el niño César Augusto y, en un rol pequeño, Marisa Román.

Otros elementos a destacar positivamente se encuentran en la excelente fotografía de Gerard Uzcátegui —con las limitaciones técnicas del Cine Átomo— que atrapa tanto las atmósferas del páramo en San José del Sur como los conflictos internos de sus personajes. Nascuy Linares y Alberto Arvelo estructuran y desarrolla la partitura con coherencia. Factores que se integraron a la producción de Alcione Guerrero, con el respaldo del propio Arvelo y de Pedro Mezquita.

SAMUEL,Venezuela, 2011. Dirección y guión: César Lucena. Producción: Alcione Guerrero. Fotografía: Gerard Uzcátegui. Montaje: Nascuy Linares, Alberto Arvelo, Alcione Guerrero. Sonido: Lino Ocando. Música: Nascuy Linares, Alberto Arvelo. Elenco: Erich Wildpret, Ananda Troconis, Manuel Porto, Carlos Julio Molina, Marisa Román, Andrés Pernía. Distribución: Cines Unidos.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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