Silvia Dioverti OFICIO DE BUITRE

A Jean René Alvarado, in memorian

No quería escribir sobre esto. No quiero escribir sobre esto. Y no quiero porque últimamente no hago sino este oficio de heraldo negro, este oficio de buitre que planea sobre las no intermitencias de la muerte. Y eso no me deja ni paz ni respiro, porque las muertes son diarias, son muchas. Pero debo escribir sobre esto. Debo hacerlo para que muchos más sepan que no eres apenas un número en las estadísticas, un invento, una ficción, una sensación que tenemos algunos.

Tú te llamabas Jean y tenías 31 años, y yo te conocía. Conocía la labor minuciosa de tus manos en tu atelier dela Av. Cajigaldonde hacías con igual esmero un mueble o montabas una pintura, un grabado. Conocía también, aunque no éramos propiamente amigos, la historia de la lámina de vidrio que al caerse te cortó un tendón de la mano izquierda, y sin embargo, pocos días después, ya estabas trabajando, echando pa’ lante. Conocía tu seriedad, tu sonrisa de niño grande, tu amable manera de interactuar con los vecinos, tu ser buen ciudadano, trabajador y honesto.

Conocía. Y ese verbo en pretérito es el que me saca de la cama a las dos de la mañana, me lleva como alma en pena por el pasillo de mi casa en donde cuelgan tus monturas, me hace querer abrir las puertas del estudio ―en donde sonríe el dragón de mi novela en un marco hecho por ti― y gritarle a todos que se despierten, que dejen de ser esa bella o grotesca durmiente que se traga el cuento de que las muertes diarias son un invento, una ficción, una sensación. Pero no me atrevo, cierro la puerta del balcón y escribo.

Escribo y te nombro para que nadie crea que te estoy inventando.

Tú te llamabas Jean y tenías un hijo de ocho años y una novia y un futuro y, esa noche, tenías la alegría de haber visto triunfar a la Vinotinto. Tenías.Y mientras amanece y fumo y tomo café y miro los marcos que montaste me digo: no, no voy a escribir sobre esto, no ahora. Y sin recordar el nombre del autor repito una frase como una cantinela sonámbula: escribiré cuando se me pase la muerte. Pero la muerte, Jean, la tuya, la mía, la de todos, es como ese rayo que no cesa que nos dijo Miguel Hernández: no pasa nunca, no pasará nunca.

Por eso escribo, porque el poco coraje que me va quedando, porque la poca fuerza que me va quedando tienen que ser suficientes al menos para eso. Aunque no te devuelva la vida, aunque no sirva para decirle a tu hijo que no va a verte nunca más, aunque, como ya sabemos, eso no le quite el sueño a nadie más que a los que te conocimos, a los que sabemos que no eres una ficción, un número negro en las estadísticas de la muerte.

Y así como tú, a quien yo nombro, hay cientos, miles. Digamos entonces los nombres, gritémoslos todos, saquemos del plácido sueño a los que dicen que la inseguridad en Caracas es un invento, aullemos, vociferemos, vomitemos toda la ira, todo el dolor, todos los nunca más que se nos atraviesan en la garganta, quizás entonces, Jean, dejemos de ser estos peleles a los que van matando uno a uno.

No sé que hay después de la vida y tampoco me importa saberlo. No sé si perdonaste, no sé si el horror y el dolor te mantienen en un plano que no es ni aquí ni allá ni en ninguna parte, pero donde sea que estés, ruego por que alcances la paz, la luz. Y por que nos perdones por callarnos día a día. Perdónanos, Jean, por este oficio de buitre que es lo único que sabemos desempeñar cuando nos falta el coraje para otra cosa y no tenemos, por ahora, la suficiente consciencia para entender que uno somos todos.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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