Ivonne Rivas EL ARTE EN LA CALLE, AL AIRE LIBRE

Encuentro en los espacios culturales de la Plaza de Los Palos Grandes. Foto de Iván Sebastián Pirela.

No hay identidad sin alteridad, sin los otros.                                                                      Marc Augé

Las formas en que el arte se nos presenta al aire libre, sin  resguardo de edificación alguna, son varias a través del tiempo y la mayor parte de las veces como símbolo de prestigio, belleza y poder, lo cual propicia la transmisión de las ideologías que rigen los tejidos sociales y ciudadanos en un espacio-tiempo determinado.

Desde esa perspectiva observamos que el arte es utilizado a cielo abierto de muchas maneras desde siempre, lo vemos como complemento estético o funcional de la arquitectura, del urbanismo y del paisajismo, también es a veces ornamento espacial y añadido en la determinación de uso de un lugar, y a su vez  está en la calle en determinados lugares y espacios culturales concebidos para el progreso de la sociedad y sus hombres. Estos espacios singulares al aire libre, en la calle, desarrollan diversas expresiones y actividades artísticas de acuerdo a la ideología imperante y los conceptos de bienestar social y respeto humano que se persigan  mediante el arte.

Sobrados son los ejemplos en la historia de la humanidad de los dos usos  que mencionamos inicialmente, hoy nos interesa conversar sobre el arte en el espacio cultural bajo el cielo.

Memoria y significado

Es menester reconocer que si no fuera por el arte conceptual  y las ideologías no estaríamos en el s XXI reflexionando sobre el arte en la calle y al aire libre.

A mediados del s XX, sin detenernos en los acontecimientos que preceden, la sociedad rompe con muchas cosas e inicia otras. Según Octavio Paz 1, las consecuencias más significativas de las revueltas de esa época, son las grandes transformaciones experimentadas por la sociedad ocasionadas por  la emancipación de la mujer, la cual modificará las relaciones sexuales de los hombres, la familia y los sentimientos individuales, y las otras derivan de la rebelión juvenil, cuando los estudiantes, los jóvenes toman las calles e incitan a la creación de conciencias, a la defensa de los derechos  y a los cambios necesarios para romper con lo establecido.

Estas consecuencias de las transformaciones de la humanidad determinan que el arte como expresión de la sociedad donde surge, se rebele en esos momentos a las formas instituidas, abandone las instituciones, museos, y tome la calle para conjugarse con la vida e inicie sus propias rebeliones y manifestaciones. En algunos casos, se hace político, comprometido y son muchos los ejemplos de cómo en más de 50 años se abusó de su manipulación en algunos regímenes y atentó contra los derechos y libertades humanas.

Debemos resaltar que aún cuando Marcel Duchamp en las primeras décadas del s XX, revolucionó el arte con sus ideas y conceptos sobre la valoración de los procesos, la importante participación de la imaginación del interlocutor y los ready-made 2,  creando los cimientos para el arte conceptual; no es sino en  los años 70, cuando luego del pop art, el arte de ideas como también se le llama, llega a sus máximas expresiones y de allí a nuestros días ocupa un lugar especial entre nuestras manifestaciones artísticas.

Imaginemos y veamos en retrospectiva las artes de concepto y de acción en los años setentas y  ochentas de nuestro país, cuando Rolando Peña, Claudio Perna Pedro Terán, Diego Barboza, Eugenio Espinoza, Carlos Castillo, Antonieta Sosa, Ani Villanueva, Yeny y Nan, Alfred Wenemosser y muchos otros, nos perturbaban con performances y conceptos transformadores del arte. En la actualidad nos siguen sorprendiendo.

Al recorrer rápidamente los tumultuosos y cambiantes años que nos anteceden, nos ubicamos en nuestros días y observamos como los supuestos que determinan el arte conceptual, el de acción y los mediáticos, también coinciden con los propósitos que rigen los eventos culturales y artísticos en la calle, en los cuales la idea inicial (de un artista o un colectivo) determina las estrategias del proceso y es de vital importancia el intercambio con el público y sus consecuencias.

Del diálogo entre las ideas del artista, el proceso y el interlocutor, a través de las expresiones del arte y la cultura en medio de los espacios (calles, plazas, paseos, edificios) y objetos de la cotidianidad, surgen respuestas y actitudes de especial valor para los resultados que se persiguen: educación, convivencia ciudadana, fortalecimiento de identidades, pertenencia de los espacios, autoestima, transformación, etc. Por ello es tan necesaria la conciencia que sobre esto tengan los promotores y animadores socioculturales, ante todo por las consecuencias, las respuestas, los resultados que se pueden propiciar.

Las revueltas políticas de esos años sesentas, permitieron que las ideologías impulsaran procesos donde el arte fue bandera, de esa forma aparecen en el mundo diversas acciones donde se violenta el arte tradicional y los artistas abandonan y critican las instituciones oficiales y se expresan en las calles y espacios alternativos tratando de marcar la realidad e invitar a los cambios (recordemos HOMENAJE A LA NECROFILIA de Carlos Contramaestre en nuestro país, a Christo empaquetando geografías y edificios, J. Beuys con sus performances cuestionando y revisando todo, el cello de Ch. Moorman) y un sin número de artistas que partiendo de Duchamp y del pop art hasta nuestros días, desarrollan expresiones de arte conceptual tratando decodificar y aportar  lecturas y hechos al contexto social, y  a la cultura del objeto y las ideas.

Ahora, la relación del arte en la calle, el arte al aire libre con el arte conceptual, puede establecerse desde muchas posibilidades e intereses en común, entre ellos la utilización de los espacios públicos y privados donde se privilegie la idea de lo que se persigue y sus procesos, sobre el objeto que exponemos o las expresiones artísticas que ofrecemos, ya que es un asunto de ideologías (conjunto de ideas…), se trata de rebelar realidades y relaciones, otras miradas de los asuntos, y  la sagrada consideración de hacia donde van nuestras ciudades, como lugares de referencia y construcción.

Espacios transformadores con connotaciones colectivas y personales, en los cuales tomemos en consideración las mitologías individuales y las históricas, recuperemos al sujeto y sus necesidades y cultivemos la humanidad en privado y  en las comunidades para construir un mundo mejor y fortalecer correspondencias.

Construcción, comunicación y fortalecimiento

Una proposición estética para la ciudad, es ante todo un ofrecimiento al ciudadano para mejorar su calidad de vida y más aún cuando la propuesta se desarrolla en un espacio que puede ser usado y frecuentado por todos, en ese lugar público se vive el día a día de la ciudad, los hombres y mujeres que lo habitan con sus múltiples desenvolvimientos, trabajos, sueños y búsquedas lo hacen suyo y demandan respuestas y retribuciones de ese espacio-tiempo de la cotidianidad.

Una digresión necesaria refiere a la CiudadUniversitariade Caracas, sede de la UCV, concebida y realizada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva a mediados del siglo XX, en esta concepción espacial su creador permite el diálogo del arte, la arquitectura y el paisajismo al desarrollar una ciudad para el estudio y el conocimiento, ofreciendo bellos espacios en los cuales sus usuarios se ven enaltecidos, mediante excelsas obras de arte de artistas nacionales e internacionales. Todos espacios propicios para el estudio y el crecimiento humano,  cerrados unos para la concentración individual y otros abiertos, ágora y jardines para el desarrollo colectivo con el arte.

La posibilidad de transitar por espacios urbanos que brinden belleza, curiosidad y esparcimiento a la imaginación de los hombres y mujeres de la ciudad se puede lograr mediante la escogencia de lugares museables al servicio de la sociedad y su desarrollo, donde los ciudadanos, transiten, permanezcan y obtengan algo en el diario vivir.

Por qué comparo a estos espacios públicos culturales con los museos actuales deseados, sencillamente porque al realizarlos debemos estar orientados por el conocimiento de las necesidades del ciudadano de nuestro tiempo, hombres y mujeres que exigen comunicación, integración, disfrute, educación y sorpresas, y que su ciudad consciente de sus demandas debe ofrecer.

Una de las formas de garantizar que la oferta llegue al demandante, es utilizar estrategias de la moderna museología para devolver a la humanidad lo que le pertenece, mediante técnicas dinámicas, comunicativas y actuales divulgar el patrimonio (muy bien escogido) que preocupa, de forma de incentivar lo mejor de los seres al aire libre y en sus calles al contacto con el arte y la cultura.

No es inocente y solamente embellecedora la decisión de incorporar el arte a la calle, no puede ser fortuita la construcción de un espacio donde se coloquen obras de arte y se realicen eventos artísticos, tiene que existir la conciencia de que estos espacios, como la esencia misma del arte, tienen que transformar, modificar, enriquecer, entretener y ofrecer a sus ciudadanos el espacio que les pertenece y complementa, en consecuencia la selección de las obras, su ubicación y los dispositivos de comunicación, más los de animación sociocultural no deben ser descuidados.

Estar rodeado y transitando por espacios urbanos que brinden retos y esparcimiento a su imaginación, facilitará al ciudadano relaciones e intercambios enriquecedores en la calle, lo cual repercutirá indiscutiblemente en el crecimiento del individuo y fortalecerá las mejores posibilidades para interactuar con la colectividad, desechando la hostilidad y la violencia.

La convivencia ciudadana fluirá y se reconocerá como parte integradora humana (recordemos la experiencia que incentivó el Metro de Caracas en el inicio de sus actividades en los ochenta, al incorporar el arte a sus espacios, bajo la inteligente y sensible dirección del arquitecto y artista Max Pedemonte, experiencia que cambio el comportamiento público de los ciudadanos al estar en espacios confortables, limpios, ordenados, funcionales donde el arte acogía y orientaba lo mejor de los seres).

Que lo urbano y sus múltiples espacios se humanicen, propician que el ciudadano interactúe en los lugares que a diario recorre y repercute indiscutiblemente en el crecimiento individual y social. Fortalece las relaciones en conjunto, ya que reconocerá el espacio como suyo y lo comparte con los otros para beneficio de todos, posibilitando que con el tiempo en esos cómodos y buenos espacios culturales que pertenecen a la colectividad, desaparezca la violencia y sus ciudadanos al utilizarlos estén seguros y satisfechos.

Muchos son los ejemplos del arte al aire libre o integrador en nuestro país, en los años 80 se realizaron entre otros, el Museo Vial hasta Puerto Ordaz que impulsó el artista Rafael Bogarín, el Museo de Esculturas en la ribera del río Albarregas de Mérida que diseñó y realizó el arquitecto Jorge Castillo, otro grandioso ejemplo es el concepto de integración arte y tecnología que se utilizó en la creación dela Represadel Guri, monumentalidad que sorprende por los logros tecnológicos y las obras de arte en su seno; todos ellos buenos ejemplos logrados de las relaciones deseadas entre las artes y los hombres al aire libre.

El presente nos muestra el anhelo de consolidación de muchos espacios para el ciudadano de las urbes donde las artes orientan destinos, entre ellos en Caracas, el Bulevar de Sabana Grande,la Plazade Los Palos Grandes,la PlazaAlfredoSadel en Las Mercedes y otros esfuerzos en diversas ciudades del país.

La comunicación como forma de crecimiento e intercambio social en el sentido más amplio, se establece motivada  por los intercambios entre los ciudadanos en los lugares que les pertenecen. Las relaciones entre la ciudad y sus espacios, de las obras de arte y los hombres, pueden repercutir en el potencial creativo de los ciudadanos y las connotaciones de los lugares urbanos para aumentar la calidad de la vida.

En Venezuela conocimos sobre las posibilidades de sin igual alcance del arte en la calle con la realización durante más de 30 años del Festival Internacional de Teatro, evento que año tras año el Ateneo de Caracas organizó, constituyéndose en ejemplo de organización y gerencia.

Este afamado internacionalmente festival sensibilizó y enseñó al ciudadano del país, porque no sólo era en la capital sino en todo el país, con los mejores espectáculos del mundo y todas las formas de manifestarse el arte durante 3 décadas, en esos momentos el ciudadano venezolano de todos los sectores sociales tuvo la posibilidad de fascinarse, conmoverse y crecer en los teatros y en los espacios públicos.

El paseo de los Próceres, las plazas Diego Ibarra, Caracas, Brión, Altamira, Petare, Mérida, Maracaibo, Cumaná, los bulevares de Sabana Grande, Baruta, Los Teques para sólo mencionar algunos, fueron escenario de las más avanzadas expresiones del arte al aire libre, en un país palpitando al ritmo del corazón del universo durante XVI ediciones, vimos a Lindsay Kemp, Kabuki,  Kalamandalam,La Furadel Baus, Els Joglars, La opera de Pekín y paremos de contar, durante más de 30 años, nos visitaron e interactuaron con nosotros los más grandes creadores de arte del mundo occidental y oriental.

Emociona recordarlo y reseñarlo por su gran importancia, las consecuencias impredecibles sobre la sensibilidad de los venezolanos y las repercusiones en sus potenciales transformaciones, aún están por verse en un país que tuvo ese privilegio y disfrutó de esas maravillas.

Actualmente se realizan eventos de cultura urbana donde se expresan diversas formas del arte al aire libre como performance, teatro, danza, pintura, música, escultura, circo y otros, entre ellos merecen mencionarse  Por el Medio de la Calle que se desarrolla en el circuito Chacao y el Festival de Arte Corporal en el circuito de la plaza de los Museos, ambos arriban a sus 6tas. ediciones demostrando sus programaciones y capacidades de convocatoria, el consciente interés de las instituciones por la realización y las repercusiones del arte en la calle.

Estas posibilidades del  arte al aire libre y en las calles al ser vistas, descifradas  y apropiadas por muchas personas ofrecen múltiples comunicaciones, lecturas, miradas, donde los habitantes que recorren los espacios de la ciudad, pueden recrearse y convertirse en partícipes del gran juego para modificar y mejorar la realidad que los circunda; apostando a la construcción más conveniente del vivir sin destruir.

Es una posibilidad donde las alianzas entre el estado y las empresas privadas, brindan alternativas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y una mejor forma de vivir, las cuales se logran mediante la comunicación con expresiones y manifestaciones del arte y la cultura, impactantes, novedosas y constructivas en las cuales los artistas invitan al intercambio y a interactuar. Muchos de estos eventos culturales pueden ser efímeros en cuanto a la puntual duración, pero deben ser registrados (cine, fotografía, publicaciones y estudios) ya que sus potenciales resultados deben ser de utilidad futura.

La construcción de espacios habitables donde los hombres y las mujeres de la ciudad ejerzan sus potencialidades creativas y sociales, es deber del estado y por ello la idea de fortalecer la ciudad y sus espacios mediante las artes y la cultura en general, es una necesidad.

Esta valiosa cooperación con los ciudadanos, generará espacios necesarios para una ciudad más conveniente. También, debemos resaltar que contribuirá en la intención de hacer humana y habitable la ciudad, mediante una de las más resaltantes y elaboradas manifestaciones de los hombres, el arte.  El arte brinda alternativas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos al valorar el espacio público y convertirlo en reflexivo, exigente y comprensivo.

Ofrecer el intercambio entre las diferentes expresiones artísticas –escultura, fotografía, cine, teatro, danza, performance, literatura y otros- posibilita múltiples comunicaciones, lecturas, miradas, donde el habitante que recorre los espacios de la ciudad, podrá recrearse y convertirse en participe del gran juego para modificar y mejorar la realidad que lo circunda.

Será una valiosa contribución a los ciudadanos el mejorar los lugares donde se desenvuelven, y llevar el arte a la calle es una posibilidad para mediante la comunicación hacer un mundo mejor.

         1.      (1973) PAZ, OCTAVIO. CORRIENTE ALTERNA. México: Siglo Veintiuno Editores, S.A. p 175

  1. 2.        (1986) MARCHÁN FIZ, SIMÓN. DEL ARTE OBJETUAL AL ARTE DE CONCEPTO. Madrid: Ed. Akal, S.A.

                                                           p 203, 250,252

3.     (1993) AUGÉ, MARC. LOS NO LUGARES  -ESPACIOS DEL ANONIMATO-. Madrid: GEDISA.

 

 

Anuncios

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en Otras voces y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s