Vida conyugal y decadencia CONFLICTOS QUE HA SABIDO MOSTRAR EL 7º ARTE, por Mary Carmen Argelich

Ingmar Bergman supo expresar el tedio en la relación de pareja en “Secretos de un matrimonio”.

Los conflictos en las relaciones de pareja, las insatisfacciones y la fragilidad del amor han sido temas fundamentales que han alimentado tanto a la literatura como al cine a través de los años. ¿Por qué hay parejas que  viven en armonía sin casarse y cuando deciden hacerlo, en muchos casos,  no pasan los seis meses?  ¿Por qué con el tiempo el deseo se desvanece y la pasión pasa a formar parte de un pasado que no logramos reconocer? ¿Por qué hay personas reacias a los compromisos,  cuando hay otras que no piensan en otra cosa que no sea la unión conyugal ante un altar?

El cine ha mostrado la complejidad de la vida en pareja y la difícil conciliación. Hemos  observado cómo el matrimonio puede llegar a convertirse en un infierno del que los cónyuges intentan escapar destrozándose mutuamente, agrediéndose, ignorándose  como muestra de un hastío sin remedio; o a través de las relaciones extraconyugales, que por clandestinas y libres de toda cotidianidad pasan a ser sublimes.

La unión de dos personas para toda la vida, donde predomine por siempre el amor y la pasión es cuestionada por el talentoso director sueco Ingmar Bergman. Eso lo podemos observar en uno de sus mejores films: Secretos de un matrimonio (1973)Aquí veremos como la cotidianidad invade todos los terrenos. Se muestran los sentimientos humanos de forma cruda y directa, sin dramatismos exagerados, y centrando la atención del espectador en la rutina de sus personajes. Liv Ullmann y Erland Josephson supieron interpretar a la perfección una pareja cuyas  costumbres y obligaciones aventajaban el  “imperio de los sentidos”.  Un matrimonio vacío, carente de erotismo, deseo y placer; repleto de compromisos difíciles de soportar. Se muestra un ritmo lento, tan parsimonioso como la vida de los protagonistas, pero grave; donde se abren y cierran heridas, se muestran tensiones sin resolver, reproches interminables y frustraciones padecidas ante años de reserva, costumbre y desamor.

Al final, queda en evidencia que la relación entre un hombre y una mujer es algo más que un matrimonio, la firma en un papel  o la bendición de Dios ante un altar. Hay vida tras las rupturas y los divorcios. Posiblemente una vida mejor.

Sigamos recordando cómo hay parejas que se especializan en la mutua destrucción. George y Martha, los personajes del dramaturgo estadounidense Edward Albee en el film de  Mike Nichols ¿Quién le teme a Virginia Woolf? (1966).  Elizabeth Taylor y Richard Burton se echan en cara durante casi dos horas todos sus fracasos ante una joven pareja de amigos no menos fracasada, donde comparten una velada angustiosa y eterna. Cuatro personajes torturados y desequilibrados por diferentes razones. Una obra, que sobre las tablas de un teatro, nos muestra con mayor intensidad la complejidad del ser humano, sus relaciones y lo que es peor aún, los efectos devastadores de la convivencia, el amor y el desamor. Ilusiones fallidas, mentiras que mediatizan la existencia y refugian nuestras furias; odios que te anulan, que te aniquilan; amenazas, ofensas, diálogos destructivos e hirientes. El juego de la autodestrucción. George, en medio de su rabia, dolor y frustración, muestra al final del film pequeños vestigios de su amor por Martha. Ella le teme a Virginia Woolf, a la vida, a esos  sueños fallidos que representan el mundo de sus derrotas.

Sin embargo, vemos como el director Luis Mandoki coloca al matrimonio en un plano diferente. La contradicción de lo anterior. En el film Cuando un hombre ama a una mujer (1994), vemos una pareja tan cargada de conflictos como de amor real. El protagonista, representado por Andy García  es el personaje que nos demuestra que el amor es la confirmación de la existencia; y por ello todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo soporta.  Su esposa (Meg Ryan) es una mujer desajustada, madre de dos hijas y con muchos  deseos de vivir; pero bajo los efectos del alcohol. Una pareja con grandes problemas de comunicación y convivencia, como suele suceder en la vida real; pero que ante una mirada, un abrazo, un beso, se enmudecen  las discordias, se acercan las distancias y desaparecen los miedos.

Los conflictos nunca faltan pero, por lo visto, el amor todo lo puede. Así es la vida, así es el cine, así es el amor.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Vida conyugal y decadencia CONFLICTOS QUE HA SABIDO MOSTRAR EL 7º ARTE, por Mary Carmen Argelich

  1. Lucy Locurte dijo:

    Secretos de un matrimonio, en mi opinión, es lo mejor de Bergman. Una película que nos lleva a una profunda reflexión.
    Qué complicada es la relación de pareja. Qué bien lo ha sabido demostrar estos films.

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