Deseos culpables AVIVE EL SEXO Y DESPIERTE, por Héctor Concari

Del director Steve McQueen (británico, sin relación con el actor homónimo) se conoció de forma limitada Hambre, film particularmente interesante que narraba los entresijos de la huelga de hambre que terminó con la vida de Bobby Sands, cuadro del IRA en 1981. La película describía con detalle a la vez la compleja trama de intereses, principios y cálculos políticos de la organización en su enfrentamiento con la Thatcher, pero plasmaba esos juegos dinámicos en el cuerpo de Sands, y la política de sus compañeros de no lavarse, ni afeitarse y dejarse morir de hambre. Un film particularmente sobrecogedor que puso a McQueen en el atlas del cine mundial y le valió la Cámara de Oro en el Festival de Cannes del 2008. McQueen tenía tras de sí una carrera como artista plástico y cortometrajista y, entre otras cosas había estado en Iraq en el 2006 como artista oficial de guerra para el Imperial War Museum y emergió del conflicto con una obra llamada Queen and Country, una serie de 155 postales en forma de sellos de correo con el rostro de los caídos. El Royal Mail declinó utilizarlas. En todo caso McQueen es un artista inquieto, polémico y atrevido a la hora de elegir sus temas.

Vergüenza es el título original inglés, bastante más revelador que el tristemente elegido Deseos Culpables, porque la película trata de una adicción y no una cualquiera. El protagonista, un yuppie treintañero, es un consumidor de pornografía, un esclavo del sexo y sus alrededores, un depredador además, siempre a la búsqueda de cómplices en el metro o en el lugar de trabajo. Esencialmente una mente siempre en estado febril, con leves desahogos igualmente obsesivos como corredor nocturno. Para complicar las cosas a su vida crispada llega su hermana, con desajustes emocionales tan pronunciados como los suyos. El tema era tentador y se inscribe en la lista de inquietudes de McQueen que revelaba su primera película: el cuerpo como conductor de emociones, vehículo programático de pulsiones ocultas, última barrera del hombre frente al absoluto.

Si en Hambre el sustrato era político y el cuerpo era un arma, en esta Vergüenza, el cuerpo es un instrumento de placer, pero, intuimos, de poder. Aquí empiezan los problemas porque la película adopta un deliberado tono contenido, escamoteando datos más bien básicos. ¿Qué secreto familiar comparten los dos hermanos protagonistas que explique sus disfuncionalidades? O más sencillamente, ¿Qué diablos pasa por la cabeza del protagonista?

La película obvia estas explicaciones, prefiriendo presentar hechos aislados que tal vez compongan un rompecabezas. Esto funciona bien, a la moebius en la secuencia inicial (una seducción fallida en el metro), que se vuelve a citar en la misma clave en la última escena. Pero todo un film no puede aguantar el peso de sobreentendidos que el libreto propone, y el drama del protagonista se diluye en las locuras de la hermana y episodios aislado de droga, sexo, (grupal y solitario) y un paseo por una vida más bien patética.

Es cierto, la actuación de Fassbender es de quilates mayores, (no así la de Carey Mulligan) y el tono invernal de la fotografía, logra una Nueva York insólita, más un paraje mentalmente subvertido que una ciudad con existencia propia. Pero el balance decepciona, tal vez porque uno esperaba un film a la altura de Hambre, tal vez porque en este cuadro faltan demasiados elementos. Más inquieta, personal y ambiciosa que lograda.

DESEOS CULPABLES (Shame). Reino Unido. 2011. Director Steve McQueen. Con Michael Fassbender, Carey Mulligan.

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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