Drive UN VIOLENTO: NICOLAS WINDING REFN, por Héctor Concari

Un director interesante e injustamente desconocido por estos lados el danés-americano Nicolas Winding Refn. Comenzó su carrera con uno de varios filmes malditos, Pusher, en 1996. El pusher del título era un malandrito de mala muerte que vendía droga en las calles de Copenhague hasta que las cosas le salían mal y terminaba debiendo un montón de dinero a su suplidor. La trama en todo su minimalismo, no era original pero Winding la aderezaba con dos ingredientes imbatibles. Por un lado mostraba el lado oscuro del paraíso danés, tan civilizado y democráticamente socialista, insinuando que su bajo mundo produce villanos y gente deleznable como cualquier otro país. El segundo sería una constante en la filmografía que inauguraba. El cine del director es violento, sus personajes lo son y si se permiten algún atisbo de ternura, esa rasgo de humanidad se da contra un telón de fondo explícitamente violento que más temprano que tarde los lleva a la perdición. Ya en Estados Unidos, Winding dirigió un film extrañísimo llamado Fear X (Miedo X en su traducción literal), un policial pero antes que eso una aventura psicológica y un vehículo para John Turturro que entregaba una actuación magistral como guardia de seguridad que investigaba el asesinato de su esposa y emprendía un viaje emocional y temporal por Estados Unidos. La película (probablemente por su tempo lento y pausado que Winding retomará en esta Drive) fue un fracaso y llevó al director de vuelta al probado éxito de Pusher, del que hizo dos secuelas. En la primera, el protagonista salía de prisión y trataba de enderezar su vida sin éxito y la segunda tomaba a uno de los personajes laterales (el perverso y balcánico Milo) para trazar una estela de violencia intra y extrafamiliar. La violencia, esa constante de Winding, se exacerbaba en cada entrega, a cual más sórdida, todas apuntando a un destino trágico de los personajes que se hundían irremediablemente en situaciones de confrontación extrema. Dos años más tarde Bronson era originalísima y abundaba en el gusto de Winding por situaciones imposibles. Era una historia de origen real, un joven confinado en una celda de castigo desde 1974 ve extender su original condena de 7 años por más de tres décadas y toma a Charles Bronson como su alter ego o modelo para pretextar un nuevo periplo violento por las calles de Londres. Más decepcionante fue Valhalla rising, un film que la crítica francesa adoró, pero que aportaba poco salvo una bucólica y tramposa incursión en la violencia en una tierra mítica. Un plomazo. Llega ahora esta Drive, con la cual el director vuelve a Estados Unidos.

El entorno es, con variantes del del Pusher original. Un anónimo personaje conocido como el conductor se gana la vida como extra de Hollywood y chofer de atracadores. Vive una vida gris bajo códigos precisos en cuanto a su trabajo, el tiempo otorgado a los clientes y su única debilidad es algún amigo lejano, una deuda vital cuando se cruza en su camino una pareja sin suerte a la que accede a ayudar. Es un policial, que sigue las normas del cine negro clásico, tratando de refrescarlas (no hay tanta originalidad en el fondo, Ryan O´Neal ya había protagonizado El conductor para Walter Hill y el personaje tiene mucho de El Samurai, de Jean Pierre Melville). Pero hay que marcar distancias con los clásicos (algún ingenioso lo llama neo noir) y el director insiste y persiste con un tono lento, excesivamente pausado, a veces ampulosamente falso en las escenas de violencia que , hay que admitirlo, maneja con pericia extrema.

El film es ingenioso, mezcla personajes duros pero de matrices frágiles que encuentran en su camino seres desvalidos a los que intenta ayudar. El drama es que, como todos los personajes del director, éste se enfrenta a un universo opaco que no puede controlar y del que solo puede esperar pedradas. En el camino, hay vueltas de tuerca y traiciones que solo agregan a este panorama de sordidez última y desencanto. En esencia es un muy buen policial, menoscabado por algún error de tono, artificialmente pausado, para alejarse del tono ultrarrealista que los mejores títulos del director exhibían. Una obra no exenta de interés.

EL ESCAPE (Drive).USA 2011. Director: Nicolas Winding Refn. Con Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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