El apoyo a Chávez hoy INEXPLICABLE, por Alexis Márquez Rodríguez

A Geovanny Pérez

No hay duda de que el triunfo de Chávez en las elecciones presidenciales de 1998 se debió al voto de los engañados por su verborrea demagógica. Ante la aguda crisis que padecíamos por el fracaso de AD y COPEI, la mayoría de los venezolanos votaron por un cambio, como el que ofrecía el Teniente Coronel en su campaña electoral.

Muy pronto vino el desengaño. Desde el comienzo de su gestión Chávez mostró lo que sería su gobierno, bien distinto de lo que había prometido como candidato. Los vicios y las lacras que ofreció eliminar no solo subsistieron, sino que se acrecentaron hasta límites jamás vistos en nuestra historia. La corrupción, en su forma más descarada del robo de los fondos públicos y el uso y abuso de los bienes del Estado, cuya denuncia había sido punto primerísimo del discurso del Chávez candidato, pasó a ser el punto más notorio y escandaloso de su gobierno, además de que se extendió prácticamente a todos los sectores de la administración pública. Y no fue lo único. Hoy puede decirse que todo, absolutamente todo en su gestión de gobierno ha sido muestra de incompetencia y desacierto.

Razones, todo ello, para la decepción y el retiro por miles de venezolanos del apoyo a Chávez y al chavismo. Lo inexplicable es que ese rechazo no haya sido total, y todavía resten densos sectores que siguen apoyando a Chávez y se declaren abiertamente chavistas.

Es menos sorprendente que ese apoyo se haya mantenido, aunque en constante declinación, en los sectores más pobres y marginales. Muchas razones lo explican, entre ellas los bajos niveles de educación y cultura que les impiden detectar y comprender los síntomas del fracaso gubernamental. Se trata de gente que siempre ha vivido en medio del desastre que signa la actual situación del país. A esto hay que agregar que estas personas, por su situación anímica real, son más aptas para ser engañadas por la propaganda sistemática y constante, además de mentirosa, del gobierno chavista.

En cambio, es totalmente inexplicable el apoyo a Chávez que sobrevive en ciertos sectores, más bien en individualidades de un elevado nivel cultural y un estatus intelectual que hace imposible que no perciban el estruendoso fracaso de la sedicente revolución chavista. Y sobre todo el enorme daño que esta le ha hecho y sigue haciéndole al país. Se trata de gente que, dada su condición antes descrita, no puede permanecer engañada ante la evidencia de una situación cuya realidad es imposible ignorar.

Anuncios

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en Otras voces, Sociedad y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s