Un viejo dilema EL INÚTIL COQUETEO DE CHÁVEZ CON LA CLASE MEDIA, por Gerver Torres

En recientes discursos a sus seguidores, el presidente Chavez ha dicho que para las elecciones del 7 de octubre necesita ganarse a la clase media. Para lograr ese objetivo, le acaba de ofrecer a  ésta un plan de viviendas.  ¿Viviendas? Si, viviendas de esas que nunca se construyen.

La clase media ha representado siempre un problema serio para los proyectos socialistas. Lo es antes de convertirse éstos en poder y, luego también, cuando ya convertidos en poder, intentan entronizarse allí para siempre. Antes de la toma del poder, la clase media representa un problema para los proyectos socialistas, porque tal como Carlos Marx lo dijo, ella le resta fuerzas a la lucha de clases y su discurso. El planteamiento socialista requiere de la máxima polarización de clases y la clase media es más bien un punto de encuentro de clases. Mientras más grande la clase media, más difícil es que prospere el discurso de enfrentamiento clasista. Después, para la preservación del poder, la clase media es también un obstáculo para los regímenes autoritarios, porque los sectores medios son los más proclives a la práctica de la democracia y al ejercicio del pluralismo. Es en los sectores medios donde hay más militancia y educación política, donde el compromiso de participación ciudadana es más extendido; donde el culto a la personalidad se resiente más.

Durante los años sesenta y setenta del siglo pasado, la clase media venezolana llegó a ser de las más grandes de la America Latina, representando alrededor del 60% de la población. Desde entonces ha venido reduciéndose sostenidamente hasta ser hoy menos de la mitad de aquel porcentaje. Si uno toma, por ejemplo, un estudio como el de estratificación social que hace la empresa Datos de Venezuela, se puede apreciar que los sectores llamados A, B y C, no alcanzan ni siquiera el  20% de la población, mientras que los estratos D y E, en cambio, sobrepasan el 80%.

En marcado contraste con Venezuela, la clase media latinoamericana está en ascenso.  En Chile, México, Brasil, Perú, Colombia, la clase media se ha extendido considerablemente en los últimos años, acercándose a representar ya, en varios de ellos, alrededor de  la mitad de la población. La expansión de este segmento de la población es causa y efecto del crecimiento económico de la región y de la profundización de la democracia en varios de sus países.

¿Qué le ofrece Hugo Chavez a la clase media venezolana? Uno, un discurso de confrontación y odio social que como dijimos antes es anatema para ella. Dos, una arenga anticapitalista que menosprecia países, prácticas, productos y servicios con los cuales los sectores medios se sienten muy identificados. Tres, obstáculos a la iniciativa privada y al espíritu empresarial, que tienen en la clase media una incubadora natural; en particular, un ataque constante a la propiedad privada que es un valor muy arraigando en el seno de ésta. Cuatro, políticas sociales que privilegian la dádiva por sobre la formación de ciudadanos educados y aptos para el trabajo productivo. Cinco, políticas internacionales y comerciales que aíslan al país del resto del mundo, atentando contra su vocación cosmopolita y universal. Los países y gobiernos con los cuales se identifica y alía Chavez, como los de Irán, Siria y Cuba, son la última referencia que la clase media puede tener como modelos a seguir o destinos deseables. En síntesis, Chavez es la negación de muchos de los valores más preciados de la clase media. Por ello, no es allí precisamente donde puede encontrar el apoyo que ha perdido en los sectores más pobres de la población. La clase media sabe que si vota por un nuevo periodo de gobierno para Chavez, sería para contribuir a su propia extinción.

gerver@liderazgoyvsion.org

twitter@gervertorres

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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