EL DISCURSO DE CAPRILES, por Alexis Márquez Rodríguez

Desde que empezó la campaña electoral, y aun antes, desde la precampaña, han sido el propio Chávez y sus seguidores los más activos en hacerle propaganda a Henrique Capriles como candidato de oposición. No hay día ni oportunidad en que no lo mencionen para atacarlo. Parece que no se dan cuenta de que con ello le hacen un gran favor. De esa manera, en efecto, Capriles tiene cada día una doble campaña, la que hacen directamente él mismo y sus seguidores, y la que indirectamente, pero con igual eficacia, le hacen Chávez y los chavistas. El presidente y candidato continuista casi no habla de él y de su candidatura, seguramente porque sobre ello no tiene nada qué decir, pero le dedica gran parte de su tiempo a denigrar de Capriles, siempre de manera soez y hasta calumniosa. Olvidan aquello de que lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal.

Uno de los ataques más repetidos contra Capriles es que este no tiene discurso, que es mal orador y cada vez que habla al pueblo se hunde más. Pero la reseña en los medios de sus actos demuestra lo contrario. Viendo semejantes multitudes, aun en los pueblos más pequeños y remotos, se da uno cuenta de cómo ha ido calando su discurso en las masas. Y ello se explica porque se trata de un discurso, mas bien un mensaje, que al par de su sencillez y su franqueza, de su lenguaje directo y convincente, es también trascendente, porque habla de los graves problemas que acosan hoy al venezolano: la miseria, la inseguridad, la carencia de viviendas, las penurias en la salud, el desbarajuste económico, etc. En contraste con la verborrea de Chávez, que sólo habla del capitalismo, del imperialismo, de la burguesía, de la oligarquía, de toda esa paja que nada dice a la gente del pueblo.

Hay quienes dicen que a la campaña de Capriles le falta emoción. De nuevo nos remitimos a la información mediática, pues si algo es perceptible a través de la TV es el fervor y el entusiasmo, vale decir, la emoción con que lo reciben, lo encomiendan a Dios, buscan tocarlo, sentirlo muy de cerca, regodearse en su presencia… ¿No es ello emoción, sincera y contagiosa?

Si algo parece evidente es lo bien que Capriles ha sabido desarrollar su campaña electoral. No es nada fácil enfrentarse a la campaña obscenamente ventajista de Chávez. Pero Capriles ha sabido hacerlo, utilizando con inteligencia y habilidad los escasos recursos de que dispone, en especial su juventud, su fortaleza física, su franqueza y su imagen carismática.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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