Piedra, papel o tijera EN BUSCA DEL OSCAR DE SONY PICTURES CLASSICS, por Pablo Gamba

Un escepticismo fundado acompaña siempre la postulación de la película venezolana al Oscar al mejor filme en lengua extranjera. Ocurre incluso aunque, como suele suceder y ha sido el caso también este año, a nadie le ha parecido hasta ahora cuestionable la decisión de la comisión al seleccionar Piedra, papel o tijera. Se escogió lo mejor que ha producido el cine nacional entre los estrenos del período establecido, como resultado de una intensa deliberación y una cerrada votación, en la que la película de Hernán Jabes se impuso a Hora menos de Frank Spano. Eran dos filmes con méritos, y sólo uno podía ser candidato.

Para el Oscar del año que viene la Academia flexibilizó las normas de postulación, con la intención de darles oportunidad a los países en los que no todas las películas se exhiben en los formatos de cine y cine digital exigidos hasta ahora. Eso es indicio de que hay interés en que el cine poco visto en Estados Unidos de algunas naciones de África, Asia y América Latina, principalmente, esté más presente entre las postulaciones, que nunca han pasado de sesenta y siete en total. Venezuela es un país del Tercer Mundo de producción poco conocida como esos, aunque los estrenos comerciales sean en 35 mm, por lo que ese interés la favorecería.

Sin embargo, el Oscar a la mejor película en lengua extranjera no es una competencia de lo mejor de los cines nacionales. Es un negocio de las compañías que compran los derechos de los filmes para lanzarlos en cines de Estados Unidos. Desde 2007 una sola distribuidora, Sony Pictures Classics, ha ganado todas las estatuillas en ese renglón, con la única excepción de la película japonesa Despedidas (Okuribito) en 2009, que distribuyó la firma independiente Regent Releasing. En ese período la filial de Sony Pictures, creada en 1991 por directivos de la desaparecida Orion Classics, tuvo trece  nominaciones, 43% del total.

Las nominadas en la categoría de lengua extranjera, además, suelen llegar al Oscar luego de un recorrido por diversos certámenes. Se destaca entre ellos el Festival de Toronto, que comienza el 6 de septiembre y en el que no estará Piedra, papel o tijera. De las treinta nominadas que hubo entre 2007 y 2012, veintiuna fueron presentadas en ese festival de Canadá, según Internet Movie Data Base. Entre ellas estuvieron cinco  de las seis ganadoras: La vida de los otros, Los falsificadores, La cinta blanca, El secreto de sus ojos y Una separación.

Sony Pictures Classics cuenta entre sus cartas para los Oscar del año que viene con la ganadora de la Palma de Oro en Cannes, Amour de Michael Haneke, y la cinta chilena No de Pablo Larraín, que también estuvo en ese festival. Tiene además Love Is All You Need de Susanne Bier, la directora de En un mundo mejor, que está en el Festival de Venecia, Chicken with Plums, una película francesa que estuvo en Venecia el año pasado, dirigida por Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, correalizadores de Persépolis, y Rust & Bone, que estuvo en el Festival de Cannes. La última es de Jacques Audiard, el director de Un profeta. Todos estos filmes serán exhibidos en el Festival de Toronto a partir del 6 de septiembre con la excepción de Chicken with Plums, que fue presentado allí el año pasado.

Ese es el panorama. Para que Venezuela pueda alcanzar una nominación al Oscar es esencial que la película vaya a un festival como los de Toronto o Cannes, y que Sony Pictures Classics o una compañía independiente como Regent Releasing adquiera los derechos para Estados Unidos, lo que hasta ahora no ha ocurrido con Piedra, papel o tijera, de acuerdo con IMDB. Pero ni siquiera eso es garantía. En 2008 Cinevolve Studios compró El tinte de la fama de Alejandro Bellame, la candidata venezolana al Oscar, pero no fue nominada. Lo mismo ocurrió con Hermano de Marcel Rasquin, postulada al premio de 2011, que había ganado el galardón principal en el Festival de Moscú y fue adquirida por Music Box Films en 2010.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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