Conflicto laboral en Guayana LA REBELIÓN DE LOS TERCERIZADOS, por Isabel Pereira

Como siempre la solución a las demandas de los tercerizados en Guayana ha sido cortar la cabeza al jefe (dicen por ahí que entregando Sidor al grupúsculo del Gobernador). De paso es el tercer patrón sindicalista defenestrado por Chávez. Ante esta compleja situación que pone en jaque a todo Guayana me atrevo a lanzar algunas hipótesis:

1. No es el futuro de Sidor, no es por los trabajadores. Son las elecciones compadre

Evidentemente con la inclusión de 6.400 trabajadores tercerizados a Sidor, de los cuales sólo el 54% tiene actividades conexas o inherentes al proceso productivo, el gobierno deja de lado, paradójicamente al propio Sidor, a sus trabajadores, al país y a los tercerizados.

Esa incorporación masiva se realiza cuando Sidor sólo funciona al 44% de su capacidad instalada, los costos por tonelada han subido 311% desde 2007. De 748,4 bolívares a 3.076,8. La pérdida neta es 24%. La relación deuda/activo es de 98%. La producción efectiva ha caído de 4,3 millones de toneladas a 2,2 millones, es decir 50% menos.

Antes de la inclusión de los tercerizados los gastos de personal ya se habían quintuplicado, pasaron de 452,7 millones de (bolívares) en 2007 a 2.136 millones al cierre del año pasado. Mientras, más de 100 ingenieros de Sidor han sido contratados por empresas en el exterior.

No hay que ser muy sagaz para comprender que la incorporación de 6.400 trabajadores ala nómina de Sidor es un fraude. Es incluirlos en la destrucción de Sidor, cancelando sus salarios con recursos fiscales que dejarán de invertirse en escuelas, hospitales y seguridad. Los tercerizados tendrán el tiempo contado en una empresa en ruinas, que debe más de 3.000 millones de dólares, cifra superior a su valoración más reciente.

Datos que muestran de forma inobjetable el evidente fracaso del modelo Socialista Guayana y llevan a una pregunta obvia: ¿Cuál es la dosis de cinismo o incompetencia cuando se incorpora a los tercerizados a la nómina fija de una empresa quebrada? Es una respuesta electoralista o mejor dicho un burdo intento de compra de votos de los más necesitados, de los desesperados.

2. Comienzan a estallar de forma indetenible los efectos de la Reforma de la Ley del Trabajo que obliga a incluir a los tercerizados en las nóminas fijas de las empresas.

En un país libre cualquiera sabe que las nóminas no crecen por leyes y decretos sino por productividad y rentabilidad, lo otro es matar la empresa. El gobierno incluyó esta propuesta en la ley del trabajo no porque le preocuparan los tercerizados, sino porque estamos en un año electoral y estos votos pueden ser muy importantes.

Esta inclusión se realiza sin distinción alguna. No se trata de trabajadores en actividades conexas con los procesos productivos, sino de todo trabajador que preste un servicio cualquiera sea su naturaleza.

No importa destruir redes de micro y pequeñas empresas que se encuentran en pleno crecimiento como prestadoras de servicios a las de empresas básicas. Un buen ejemplo de lo negativo de esta medida es Corpoelec donde el inefable ministro Navarro se ufana de haber incorporado 4.000 trabajadores a la nómina de una empresa en crisis, donde los trabajadores están en conflicto reclamando beneficios atrasados y los apagones aunque sean oscuros son inocultables.

3. La destrucción de la capacidad técnica de las empresas, la entrega de la dirección a grupos sindicales enguerrillados unos contra otros y la redición de los procesos de corrupción descarnados son resultados directo del fracaso del Modelo Socialista Guayana.

Sólo este comentario: al modelo socialista le faltaba un solo dato. ¿Cómo asegurar la viabilidad económica y el crecimiento de las empresas básicas al cortar la dependencia de las empresas básicas del subsidio petrolero?

4. Por último, la quiebra de las empresas básicas, el desastre populista de la reforma de la Ley del Trabajo y el fracaso del modelo socialista de Guayana expresan claramente la política chavista para Guayana, sus trabajadores, la gente de Puerto Ordaz, San Félix y los ciudadanos de Angosturas que reclaman el total abandono de su ciudad.

Los tercerizados no se salvarán confinándolos en un cementerio de empresas quebradas, donde en algunas necesitan entrar armados para proteger la vida y el puesto.

Al igual que el resto de los venezolano, estos trabajadores requieren soluciones de verdad, no mentiras compra votos. Por todo esto, bienvenido, Rubén González.

isaper@gmail.com

@isapereirap

Anuncios

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en Otras voces y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s