La transición EL TRATAMIENTO CUBANO PARA EL RESTO DE LOS VENEZOLANOS, por Gerver Torres

Chávez y MaduroEn Cuba se están tratando de resolver dos cosas al mismo tiempo: cómo seguir el tratamiento médico de Chávez y cómo organizar la transición en Venezuela. De la salud de Chávez ya sabemos que no anda nada bien, según él mismo lo confesó anoche al país. Lo segundo, y lo más relevante ahora. es cómo estarán viendo y tratando de organizar  los cubanos, la transición en Venezuela, para asegurar la permanencia del actual régimen.

Por lo pronto ya el Presidente dijo, en puro estilo autocrático, que su heredero es Nicolás Maduro. ¿Qué harán él y su gente para tratar de asegurarse de que efectivamente Maduro se convierta en el Presidente de Venezuela por los próximos 6 años y quien sabe cuantos más? ¿Qué planearan los cubanos en el cuarto contiguo a aquel donde Chávez es operado y recibe tratamiento medico? ¿Qué tratamiento político estarán fraguando para el resto de los venezolanos?

A mi juicio, la jugada mas obvia es tratar de hacer la transición con Chávez vivo, de manera que cualesquiera sean las circunstancias bajo las cuales ésta se realice, él pueda contribuir a su éxito. En su alocución de anoche, el Presidente habló de unas posibles nuevas elecciones. Si estas van a ocurrir, los factores del régimen querrán tener a Chávez pidiéndole a sus seguidores que se unan en torno a Maduro y al pueblo venezolano que vote por él. No pueden dejar que Chávez muera para después ver qué hacen y cómo lo hacen. No pueden dejar que muera y arriesgar que los demonios del PSUV se desaten y comiencen entre ellos una pelea interna que amenace su permanencia en el poder. No pueden dejar que Cabello y quién sabe cuantos otros se alcen.

Desde la perspectiva cubana, si la transición se va a resolver con unas nuevas elecciones,  estas deberían hacerse a la brevedad posible. Además de la conveniencia de contar con Chávez vivo, todavía en capacidad de grabar y enviar algunos mensajes a sus seguidores y al pueblo venezolano, hay dos factores más que demandarían la prontitud de los comicios. Uno es aprovechar el momento que trae el chavismo de las elecciones presidenciales recientes y que hay que luchar para que no se incremente con las elecciones regionales. El segundo elemento es la situación económica del país, cada vez más comprometida. Entre otros males, hay una devaluación en puertas que no puede esperar más y que acentuará notablemente la inflación en los meses venideros.

Para ejecutar unas nuevas elecciones rápidamente, el régimen tiene a su favor que la constitución habla de un periodo de 30 días para realizarlas, una vez se declare la falta absoluta del presidente. Esta puede producirse, por ejemplo, con su renuncia.  Ese periodo es demasiado corto para realizar unas nuevas elecciones. Tal vez en el espíritu de quienes redactaron ese artículo lo que estaba presente era la idea de convocarlas, no de realizarlas en 30 días. Pero, siendo eso lo que dice la  Constitución, que son 30 días para realizarlas, pudieran intentar hacerlo; especialmente si se han estado preparando para ello. O sea, si Chávez renunciara a la presidencia digamos el 18 de este mes, dos días después de las elecciones regionales,  entonces, en teoría, podrían estar aspirando a realizar elecciones tan pronto como enero. Estarían jugando a contar con Chávez vivo para que incida en la campaña, y a no darle tiempo de organizarse a la oposición para unos nuevos comicios.

De lo anterior se desprenden varias conclusiones. La primera es que resulta crítico movilizarse y votar el próximo 16 de diciembre, en las elecciones regionales. Esa es la gran prioridad hoy. Si la votación de la oposición es pobre ese día, el régimen tendrá todo el momento a su favor para tratar de ejecutar la estrategia antes mencionada. Querrá realizar unas nuevas elecciones presidenciales lo antes posible, con la oposición desmoralizada. La segunda conclusión es  que la dirección de la oposición, cuya cabeza mas notable es hoy la MUD, debe dotarse a la brevedad posible de una estrategia de respuesta a los distintos escenarios que están ya planteados. ¿Trataremos de negociar un tiempo mínimo para realizar las nuevas elecciones? ¿Cómo garantizamos nuestra unidad? ¿Cómo decidiremos sobre el candidato con el cual participaríamos? ¿Cómo incorporamos a los que se sintieron excluidos y no participaron del pasado proceso?  Estas son algunas de las preguntas a las que hay que buscarle respuestas con la misma urgencia con la cual el paciente está siendo tratado en Cuba.

gerver@liderazgoyvision.org

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twitter@gervertorres

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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