La farsa del 10 de enero PETRO ROJOS, por Alicia Freilich

Petro Rojos 2Aprendí mucho en un reciente encuentro informal con cursantes latinoamericanos de Comunicación Social donde señalaron que si la  electrónica satelital por tv, redes y radio es dominante, toca renovar con urgencia diseños y contenidos del diarismo impreso para alargar su sobrevivencia. Lo informativo debe ser muy concreto sin llegar a los extremos del tuiteo que promueve más analfabetismo verbal y visual. La opinión hoy tiene un papel formativo de mayor responsabilidad pues evalúa distintas posiciones frente a la noticia exponiendo el criterio de quien la ejerce. Así, los opinadores, militantes políticos o no, deben regresar a la tarea de nuestra escuela primaria que enseñaba a redactar pero también a resumir para que el lector-masa de Internet, tan variado en lo socio-cultural se vuelva adicto a leer y consultar más, oír-comparar-entender y asumir su conducta lo que sustituye al aula casera y escolar, cuando los guías de la educación individual, ya no existen, son ignorantes o radicales.

Este 10 de enero, en pantalla internacional, quedó clara la puesta en escena ante el supuesto balcón del pueblo cuando liquidaron el Estado de Derecho. Afuera se reforzó una generalizada vergüenza frente a la manipulación del venezolano humilde, comprado, funcionario y/o sin empleo, más pobre que nunca, ficha en coro de limosneros frente al petro-chulismo foráneo que secunda la ilegalidad constitucional insultando a nuestra disidencia y frente al circo mene-subversivo que vende la independencia nacional. En tribuna aparte, el colaboracionismo ciego y sordo para asegurar  su loable obra.

Al aplicar el análisis del citado evento estudiantil, todo esto se puede sintetizar desde el vocablo titulador de esta nota. Suena feo, a despojos, huele a colorado “estiércol del diablo” que patea la autoestima colectiva, es hamponato político cívico-militar renovado golpismo estatal contra la perfectible democracia, forjada con tanto sacrificio ¿sólo para cuarenta años?

La oposición radica en cada conciencia libre, digna y autorizada por una constitucional Resistencia Cívica. Pero desde el nefasto 11 de Abril, de culpables libres y muchas de sus víctimas en prisión o libertad vigilada, es una rebeldía cauta y temerosa, más ahora ante la  amenazante “candelita” anunciada por sectores militares que frente a  cualquier signo de disidencia invocan su poderío armado. Hace pocos días, en Barquisimeto, ante una enorme masa devota, varios soldados subieron a la tarima, interrumpieron por minutos una misa para la Divina Pastora susurrando todavía no se sabe qué en los oídos de los sacerdotes. ¿Esos uniformados saben algo sobre La Cristíada, aquella cruenta y larga guerra civil mexicana?

Quienes conocen Masa y Poder de Elías Canetti comprenden el alcance de este fenómeno bipolar que estalla en diversas modalidades cuando se satura el inmovilismo frente a la opresión y se rompen las normas legales reguladoras de  la vida en sociedad. Para celebrar el próximo 23 de enero la MUD, responsablemente, decide eliminar una caminata convocada y limitarla a concentración. Así, pone en evidencia, su certeza de que frente a una marcha multitudinaria, en este momento, los gorilas petrorojos tan complacientes frente a la criminalidad doméstica y fronteriza no vacilarían en reactivar la jauría cazadora del Plan Ávila  que por catorce años continuos sigue vivito y coleando. Si no es verdad que lo desmientan públicamente. Quien calla otorga, nunca antes mejor consignado.

alifrei@hotmail.com

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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