Oscar 2013 “AMOUR” ES LA FAVORITA PARA GANAR EL PREMIO SONY, por Pablo Gamba

Oscar 2013 4

El Oscar observa y analiza las películas no habladas en inglés.

Amour es la favorita para ganar el Premio de la Academia al mejor filme en lengua extranjera este año para los 14 conocedores de Hollywood que participan en la encuesta de Movie City News. La candidata de Austria viene de ganar la Palma de Oro, el principal galardón del Festival de Cannes, y además, es la única de las 5 nominadas en esa categoría que compite por otros Oscar, incluido el de mejor película. También es candidata a los premios al mejor director, Michael Haneke, quien está nominado además en el renglón de guión original, y a mejor actriz principal, Emmanuelle Riva, una intérprete francesa de 85 años de edad que se hizo famosa por su trabajo en Hiroshima, mon amour de Alain Resnais (1959).

Es una película sobre un matrimonio de personas mayores que se aman, en la que la mujer se va deteriorando como consecuencia de problemas cerebro vasculares  Se destaca en primer lugar por el trabajo de Riva, quien tiene como coprotagonista a una celebridad del cine francés. Se trata de Jean-Louis Trintignant, de 82 años de edad, quien ha trabajado en filmes como Un hombre y una mujer de Claude Lelouch (Un homme et une femme, 1966), Mi noche con Maud de Eric Rohmer (Ma nuit chez Maud, 1969) y El conformista de Bernardo Bertolucci (Il conformista, 1970). Como actriz de reparto, en el papel de la hija de ambos personajes, está además Isabelle Huppert, que ha tenido una de sus interpretaciones más destacadas en un filme de Michael Haneke, La pianista (La pianiste, 2001). Por ese papel ganó el premio a la mejor interpretación de una actriz en Cannes, por unanimidad.

La película de Haneke fue grabada en digital, casi totalmente en un apartamento, y cuenta también entre sus aciertos la fotografía de Darius Khondji, quien trabajó con el director en el remake estadounidense de su filme de 1997 Funny Games (2007). “Khondji sumerge el interior del apartamento en una calidez amable que suaviza las asperezas habituales de Haneke”, escribió Catherine Wheatley en Sight and Sound. En cuanto al estilo del realizador, señala: “Tiene el control absoluto y va tallando una brillante escultura en mármol a partir de su material. Se repiten aquí los emblemáticos planos refractados a través de espejos o múltiples marcos de puertas, y a lo largo de corredores vacíos; la elaborada recreación de los interiores burgueses; la intensa precisión espacial; la cuidadosa coreografía de los cuerpos para guiar la mirada a través del encuadre hasta que llegue a posarse en el punto preciso que el director quería”. A eso se añade el uso de la cámara fija y los planos de larga duración.

Más allá de los méritos artístico, Amour es distribuida en Estados Unidos por Sony Pictures Classics, la compañía que ha ganado todos los premios de la Academia en el renglón de mejor película en lengua extranjera desde 2007 hasta 2012, con la única excepción del filme japonés Despedidas (Okuribito) en 2009, que manejó la firma independiente Regent Releasing. En ese período la filial de Sony Pictures, creada en 1991 por directivos de la desaparecida Orion Classics, tuvo 13 nominaciones al Oscar, 43% del total, a las que hay que añadir 2 este año, por No de Pablo Larraín, de Chile, además de la del filme de Haneke.

Los especialistas de Movie City News ponen como segunda en probabilidad de ganar en su encuesta a A Royal Affair, dirigida por Nikolaj Arcel, el guionista de Los hombres que no amaban a las mujeres (Män som hatar kvinnor, 2009), con Mads Mikkelsen en el papel principal, distribuida por la independiente Magnolia Pictures. Después está No, y le siguen en orden descendiente Kon-Tiki, de Noruega, de The Weinstein Company, y War Witch o Rebelle, del Canadá francófono, dirigida por Kim Nguyen y que maneja Tribeca Film, una compañía vinculada al festival creado por Robert de Niro y sus socios en Nueva York.

El Oscar a la mejor película en lengua extranjera es, sin embargo, uno de los que ha tenido más resultados sorpresivos en los últimos años. En 2010 El secreto de sus ojos de Juan José Campanella, de Argentina, se impuso a The White Ribbon (Das Weisse Band), de Alemania, una película de Michael Haneke que también llegó al Premio de la Academia luego de haber ganado la Palma de Oro, y en 2009 el triunfo de Okuribito, de Yojiro Takita, fue sobre otra favorita triunfadora en Cannes, The Class (Entre les murs) de Laurent Cantet, de Francia.

Una cálida deshumanización

Si los primeros filmes de Michael Haneke son los de la llamada trilogía de la glaciación, integrada por El séptimo continente, Benny’s Video (1992) y 71 fragmentos de una cronología del azar (71 Fragmente einer Chronologie des Zufalls, 1994), Amour es un retorno al mismo problema del deterioro de los vínculos entre los seres humanos, en este caso a través de una historia que comienza con una cálida relación de afecto. La deshumanización no es un correlato en Amour de la fría incomunicación en la sociedad moderna, como en la trilogía, puesto que el matrimonio del filme se ama y mantiene un constante diálogo al comienzo. Es el resultado del deterioro del cuerpo por la edad. Por eso el primer ataque de Anna se manifiesta como una interrupción de una conversación trivial mañanera con Georges.

Ese nexo temático con los primeros filmes de Haneke hace de Amour no sólo una de sus mejores películas sino también la continuación de una búsqueda de la verdad sobre la vida humana contemporánea a través del arte. Ese afán de trascendencia no está presente en ninguno de los otros filmes nominados al Oscar en el renglón de película en lengua extranjera.

No, que tiene en el papel principal a Gael García Bernal, es un filme que se inscribe en la corriente política del Oscar de este año, junto con Zero Dark Thirty, Lincoln y Argo. Completa, además, una trilogía del realizador sobre la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, junto con Tony Manero (2008), sobre un bailarín que aspira a ser igual que el personaje de John Travolta en Fiebre del sábado por la noche (Saturday Night Fever, 1977), y Post mórtem (2010), sobre un funcionario de la morgue en tiempos del golpe que derrocó a Salvador Allende. Tony Manero y No ganaron el Primer Premio Coral en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana; Post mórtem el Segundo Premio Coral.

La película de Pablo Larraín trata de la campaña publicitaria de los partidarios del No en el referéndum convocado para darle a Augusto Pinochet ocho años más en el poder. El protagonista es un exitoso publicista, que entra en conflicto con los políticos de izquierda que se oponen a la dictadura por sus ideas acerca de la necesidad de “vender” el concepto de democracia para conseguir los votos que permitan ganarle al Sí.

Larraín hizo la película en U-Matic, un formato obsoleto de video para televisión, con fotografía de Sergio Armstrong, quien trabajó también en Tony Manero y en Post mórtem. Además de ser cónsono con la reconstrucción de la época en la que se desarrolla la historia, el U-Matic permite darle uniformidad al material grabado para el filme y las imágenes de archivo. Lo acompaña, además, un acertado montaje ágil, que hace que los diálogos puedan comenzar en un lugar y continuar en otros sin solución de continuidad.

El problema con el filme es que el exceso de citas de las piezas de televisión producidas por ambos comandos de campaña hace que parezca más interesante como documental que como historia de ficción. Paradójicamente, además, desde la perspectiva actual podrían resultar más interesantes los comerciales que ponen de manifiesto por qué el monstruo de Pinochet es una figura que tuvo y sigue teniendo partidarios en Chile. Es el correlato, además, que permite formular un discurso que en otros tiempos hubiera sido impresentable, como señala Carolina Urrutia en La Fuga: “Que la actual democracia es producto de una estrategia de marketing”.

War Witch fue galardonado como mejor filme narrativo en el Festival de Tribeca. Es una cinta sobre la guerra en un país no identificado de África, que Kiva Reardon considera cercano a Beasts of the Southern Wild de Benh Zeitlin en su crítica de Cinema Scope. Ello se debe tanto al realismo mágico de la historia como a que está narrada desde la perspectiva de una niña, interpretada por Rachel Mwanza, ganadora del Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín y premiada también en Tribeca. Ella es convertida a la fuerza en combatiente de una guerrilla tribal. “La estrategia de Nguyen es la de oscilar maniáticamente entre lo horrendo y lo idílico para crear una sensación de dinamismo tonal”, escribió Reardon. Pero añadió que eso es un problema en películas como War Witch y Beasts of the Southern Wild: “Una forma de indulgencia liberal que se fundamenta en la noción de haber visto un filme de ‘arte’ correcto –cuya posición política está confortablemente alineada con el status quo de izquierda– a la vez que se es forzado a confrontar una incómoda realidad”.

A Royal Affair llega al Oscar con los premios al mejor actor, Mikkel Boe Folsgaard, y al mejor guión en el Festival de Berlín. Pero lo que llama más la atención en este drama histórico sobre un médico que se convierte en asesor del rey Christian VII de Dinamarca y en amante de la reina, una princesa inglesa, es la actuación de Mads Mikkelsen en el papel del doctor. Es el actor que hizo del villano Le Chiffre en Casino Royale (2006) y viene de ganar el premio a la mejor interpretación masculina en el Festival de Cannes de 2012 por The Hunt (Jagten), una película danesa dirigida por Thomas Vinterberg.

Kon-Tiki es un relato de ficción de la expedición del explorador noruego Thor Heyerdahl, quien intentó demostrar que los indígenas de Suramérica pudieron ser los que poblaron la Polinesia haciendo el recorrido por el Pacífico en una balsa, en 1947. El documental sobre el viaje, rodado por Heyerdahl, ganó el Oscar respectivo en 1951. Los avales de la película de 2012 para haber conseguido la nominación son básicamente dos: que a Joachim Ronning y Espen Sandbeg los consideraron directores a los que hay que seguir en el Festival de Palm Springs y el peso de una distribuidora especialista en el Oscar, The Weinstein Company.

El viernes 8 de febrero comienza la votación final del Premio de la Academia, en la que participarán todos los miembros de la institución y no solamente los del comité que elige a las nominadas a mejor película en lengua extranjera. El factor sorpresa está del lado de No por una razón corporativa. Podría volver a ocurrir lo que sucedió en 2010, cuando una película de Sony, El secreto de sus ojos, se impuso a la favorita de Sony, The White Ribbon.

Anuncios

Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
Esta entrada fue publicada en Cine, Otras voces y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s