La banda sonora de Django sin cadenas SÍ, PERO…, por Felipe Valdivieso

Django 6

A menos de dos meses de estrenada la película, ya ha recaudado 342 millones de dólares contra su presupuesto de 100 millones; los fans de Tarantino no hallan qué palabras inventar para alabar el genio del guionista y director, mientras que la crítica más conocedora comenta en un arco que va de explicaciones ilustradas a feroz rechazo. Quien suscribe confiesa haber experimentado dos situaciones contradictorias: aprobación total a los personajes, diálogos, visualidad, música y otros, por una parte. Y confusión en algunas escenas, no entendimiento de motivaciones de ciertas acciones de los personajes, etcétera.

El primer intento de llevar a blanco y negro la reseña del filme y el intercambio con otros cinéfilos ayudó a aclarar lo que lucía confuso y a perfilar mejor personajes y acciones. Se hizo claro entonces la necesidad de ver de nuevo la película, lo que produjo sedimentación de los elementos más relevantes.

Entonces, se reveló como importante la banda sonora, sobre la que se puede obtener muchísima información en internet. Se hizo la investigación del caso, surgiendo hechos desconcertantes, como que de diecisiete “cortes” o segmentos musicales, apenas cinco fueron compuestos ad hoc, mientras que once fueron extraídos sin modificación alguna de otras películas y/o de otros temas ya lanzados anteriormente en otros contextos, y uno que va más allá de lo previsible.

El caso más relevante es Django, tema central de Django sin cadenas, que proviene del spaghetti western de 1966 Django, dirigido por Sergio Corbucci y protagonizado por Franco Nero. La historia original era sobre un renegado yanqui que busca vengar la muerte de su esposa en manos de un blanco fanático racista, jefe de una banda con semejanzas al KKK. La letra de la canción alude alegórica pero claramente al personaje y trama de ese Django. Tarantino no hace una versión diferente en lo musical ni tampoco en la letra, que por supuesto no calza con la trama de este sin cadenas.

De este Django original también proviene La Corsa, instrumental de Luis Bacalov, traído a el ahora desencadenado.

Otro caso notorio es del tema Lo chiamavano King, compuesto y aplicado específicamente para el spaghetti western de 1971 del mismo nombre, dirigido por Giancarlo Romitelli, protagonizado por Richard Harrison y Klaus Kinsky. La trama se refiere a un cazarrecompensas que busca vengar la muerte de su hermano y el ultraje sufrido por la esposa de éste a manos de una banda de traficantes de armas. La letra del tema describe al personaje, su motivación, su búsqueda. Tarantino trae sin cambio alguno tal canción y la “pega” en ese Django sin cadenas. A primera vista –oído- no se nota, pero ya enterado de estos pormenores…

Otro más: I got a name, compuesto específicamente para el filme de 1973 The last american hero, dirigido por Lamont Johnson y protagonizado por Jeff Bridges. La historia original versaba sobre un granjero aficionado a las carreras de autos, cuyo padre cae en prisión por contrabando de whisky. El hijo entra a competir en carreras para obtener dinero y sacar a su padre de la cárcel. La letra narra la historia y nombra a los personajes, menciona highways, etcétera. Misma música, misma letra sin cambio alguno. Naturalmente no hay coincidencia entre historia de la canción y de la película actual.

También, I giorni del’ira, instrumental del filme Los días de la ira, spaghetti western de 1967 dirigido por Tonino Valeri, protagonizado por Lee Van Cleef y Giulianno Gemma. La película versa sobre humillación y venganza. Este tema además de ser traído al nuevo Django, también fue puesto en Kill Bill, centrado igualmente es la venganza, esta vez en contexto samurái–western.

Nicaragua: Instrumental compuesto en 1992.

Aún otros dos: Sister Sara theme, instrumental de Ennio Morricone para el spaghetti western de 1970 Two mules for sister Sara, dirigido por Don Siegel, protagonizado por Clint Eastwood y Shirley MacLane. Que sea instrumental sin letra, hace menos chocante el traslado entre filmes. De esta película también se “tomó” The braying mule, instrumental de Morricone.

Too old to die young: compuesto e interpretado por Brother Dege (Dege Legg), grabado en 2010 en el disco Folk songs of the American longhair. La letra es de intención y referencia bastante imprecisa…

Un monument: instrumental de Ennio Morricone para el spaghetti western de 1967 I Crudeli (Los despiadados), dirigido por Sergio Corbucci y protagonizada por Joseph Cotton.

Trinity (Titoli): tema central del spaghetti western de 1970 La chiamavano Trinita, dirigido por Enzo Barboni, protagonizado por Terence Hill y Bud Spencer. Filme más bien cómico, la letra claramente se refiere a la trama de esa película, por lo que solo con imaginación difusa se puede traer a Django sin cadenas, sin embargo se hace.

El caso más extraño y bizarro –en el sentido actual común- es Unchained. Los autores e intérpretes están muertos. James Brown en 2006 y Tupac Amaru Shakur (2pac) en 1996. Ambos negros, el primero cantante de soul, funk y rock; el segundo rapero. Resulta ser que el ex ingeniero de sonido de 2Pac entresacó y juntó segmentos dos viejas grabaciones : The Playback, de James Brown y Untouchable, de 2Pac. (sic).

Los cinco temas originales compuestos para Django Unchained son: Freedom, de Anthony Hamilton y Elayna Boyton, artistas negros que sacaron del fondo de sus almas esta composición; 100 Black Coffins, del rapero negro Rick Ross; Ancora Qui, de Elisa Toffoli; Who did you that, de John Legend; Ode to Django, de RZA (Robert Fitzgerald Diggs).

¿Conclusiones? Quien escribe por supuesto ha elaborado las suyas. El lector definirá las que les corresponde.

Como información adicional, se hace saber que los links a los temas, películas, compositores, intérpretes y letra de los temas del filme están disponibles vía email en fvaldiv@gmail.com para quien desee profundizar y conocer los detalles de tan curiosa banda sonora.

Lo anterior llama la atención no solo sobre la película, los personajes, las acciones y demás y/o el libretista y director, sino sobre otro personaje de este universo Tarantiniano: el público, la audiencia. Claramente hay dos bandos: los adoradores y los críticos. De los segundos no se habla aquí por no ser el interés actual. Sobre los primeros, ¿quién o qué es el público de las películas de Quentin?

Como es un tema nuevo -al menos para quien escribe- además que ya este texto es suficientemente extenso para un medio digital, se decide posponer su examen para otra oportunidad.

¿Clap, clap para Tarantino? ¿Sí? ¿Pero?

 

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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