Ante la enfermedad del presidente PERTINENCIA EMOCIONAL, por Carlos Rasquin

Chávez de espaldaLos especialistas en psicología y salud mental, destacan lo fundamental que es la concordancia que debe existir entre la naturaleza de los hechos de la realidad y la respuesta emocional que estos generan. Esa concordancia es una de las condiciones para un sano  funcionamiento de los individuos y una adecuada interpretación de la realidad.

Miedo ante el peligro, rabia ante la hostilidad, alegría por el bienestar, tristeza frente a las pérdidas, sería la reacción humana pertinente y con un sentido vivencial coherente.

Por el contrario, lo que hemos visto y padecido ante la tortuosa y grave enfermedad del Presidente, ha sido una conducción de la situación bajo el ocultamiento, secretismo y distorsión de los hechos, pretendiendo minimizar su gravedad, a pesar de la notable evidencia de un padecer complicado y deteriorante, que ha motivado una marcada ausencia y retiro.

Los pedidos por conocer la verdad, por razones de humanitaria preocupación y por la expectativa de funcionamiento institucional, han sido censurados, acusando de actuaciones perversas y canallescas a quienes lo planteen.

En vez de reconocer una circunstancia adversa de la existencia, como es la dolencia cancerosa de notorios efectos, el afán político de permanecer en el poder, encubre el drama humano que todos inevitablemente conocemos. Ubicarse en el dolor, el deterioro y la pérdida, parece estar ausente del diccionario existencial del Presidente y de los actores vinculados a él.

Cabe la consideración de que el proceso político en ejercicio del poder, no tolere los límites que conciernen a todos los mortales, o al menos, a su carismático y determinante líder. Así, se aferran a una ilusión tenaz, irreflexiva, tratando de imponer y sostener una condición titánica de sobrenatural resistencia, reñida con la trágica realidad. Rasgo relevante del populismo radical.

El regreso del Presidente se ha anunciado como la celebración de su recuperación y vuelta a su habitual vitalidad. Así lo han venido proclamando dirigentes  y seguidores, con una incongruente certeza.

Es probable que este tipo de consideraciones sean descalificadas, como una muestra de sentimientos malvados y expresión de deseos de aniquilación al líder del otro bando, aunque lo que ha predominado es la discreción e innumerables expresiones de consideración y palabras por la recuperación del enfermo.

Por otra parte, los adversarios al Presidente se acaban de expresar políticamente con la opinión y el voto. Con excepción de los delincuentes, los venezolanos conservamos un sentir de recogimiento y compasión, por el caído en el revés y sufrimiento.

Sería de una sana pertinencia emocional social, el claro reconocimiento de la cruda realidad y abrir el espacio al pesar, la aflicción, la despedida y el duelo.  Hoy, una mujer llamó a un programa de opinión, reconociendo que no era chavista, pero que  pedía a los líderes oficialistas, que le permitieran al pueblo llorar a su Presidente, en un ruego que lucía sincero, compasivo y respetuoso con las preferencias y sentimientos de los seguidores de Chávez. Sería un buen paso al reajuste a nuevos escenarios que ya se van conformando, en donde cada sector puede contar con reservas y condiciones para la diatriba política, en un juego de convivencia democrática. Un asunto de salud y grandeza, distinto a la negación y hostilidad imperante, que no sirven sino a una mayor crispación y estancamiento.

 

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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