Nuevos usurpadores LA DUPLA HEREDERA, por Alicia Freilich

Diosdado y Nicolás 1Endiosado: encarnación del fenómeno profundamente analizado por Carlos Rangel, es el salvaje revolucionario, buscador de amo absoluto que lo saque de abajo, por obra y gracia de Fidel Castro y sus clones, adoración eterna en ese extraño machismo de una izquierda infantil y fracasada. Nada que ver con el Juan Bimba de la dictadura gomecista venezolana, campesino analfabeta y descalzo, que simpatizó con la incipiente democracia y recibió ciudadanía, escuela, oficio, empleo, capital trabajado y pudo escalar, sin resentimiento, las tres clases medias. Como él muchos llegaron a profesionales y técnicos competentes.

Este también se calzó, fue obrero del transporte y sindicalista del comunismo ortodoxo, grabó al caletre la cartilla de la sumisión a un dios máximo, dictador de su país o del caribeño. De aspecto afable y lenguaje cliché, memoriza frases activando el triste ridículo de la imitación fallida. Por su físico de estándar tropical, actual y obligada imagen exclusiva de pueblo para que no luzca nacido en cuna de oro ni con apellido encumbrados, eso dice, es el apropiado, manejable por viejos zamuros del populismo local y foráneo, parásitos que sobreviven practicando la oratoria del Che fusilador. Grita cada vez más repitiendo consignas de su cruel maestro, padre y hermano mayor que lo endiosó a tiempo para beneficio de Cuba hacia donde algunos fueron por amor pero más pudo el interés y en drama vergonzoso de secretismo nacional, el gran manipulador se entregó a manipuladores de oficio. Ahora, el ungido es jefe supremo, ilegítimo, inmaduro, intolerante candidato en el acto comicial, bien previsto juego sucio de cartas marcadas. Jura que representa a una mayoría por fin liberada y satisfecha. Seis millones y medio de paisanos opositores no cuentan, son la canalla, enemigos a liquidar, basura.

Diosquitado, por ahora tuvo que pactar y renunciar al poder legal y a la tentación dictatorial de consagradas charreteras para esperar turno pues el equipo de su antiguo camarada lo marginó en una mala hora cuando lució figura inconveniente por su fracaso estadal y fama de potente boliburguès. Militar astuto y altanero, de alfabeto muy pobre, limitado a un rosario de frases hechas y amenazas jaquetonas, hoy es mandamás torpe en una asamblea donde presuntos representantes del noble pueblo creyente que los eligió, cobran fabulosas quincenas levantando manos para legalizar órdenes cuartelarias con la automática señal de costumbre. Versión urbana de la tradicional tropa montonera, sin leyes civilistas, milicia comandada por el caudillo de ocasión en las constantes revoluciones mochas del criollo siglo 19.

Este dueto no transmite racionalidad, paz ni tolerancia. Regresan a la primitiva Venezuela rural que pudo avanzar hacia la modernidad en cuarenta años democráticos. Binomio revelador de un fracaso gubernamental absoluto pues las victorias políticas de toda nación soberana y triunfadora se miden por el beneficio público desde obras realizadas, el auge de población independiente y capacitada, alumnos y seguidores que superan a sus líderes y maestros, esclavos y mendigos que pasan a ciudadanos productivos bajo deberes y derechos otorgados por la carta constitucional. Libres ya de rejas, amos y resentimiento.

Pronto, pedirán respuesta creíble y lógica, millares de auténticos dolientes, huérfanos de seguridad, trabajo, vivienda y salud, todavía y cada vez más numeroso pueblo que ama, sufre y espera….

Alicia Freilich 7Mientras, la camarilla roja da treinta días a los súbditos para refrendar su poderío usurpador mediante un voto nada directo, condicionado al ventajismo oficial del soborno, chantaje, falsificador del luto y diestro en lavado de cerebros aún bajo desamparo emotivo, pero ya listos, por ahora, para distraerse con el cuerpo insepulto camino Al Panteón con Simón.

Bochinche funerario. Trágico circo sin pan propio.

Alicia Freilich

alifrei@hotmail.com

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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