José María Pérez Gay EL MAGO DE VIENA, por Jorge Volpi

José María Pérez Gay 1Aunque llegó a representar a nuestro país ante Alemania –y, más adelante, ante Portugal–, José María Pérez Gay (1944-2013) fue mucho más que un diplomático: fue un ingeniero cuya principal tarea consistió en construir un sólido puente imaginario entre las tradiciones literarias y filosóficas germánica y mexicana. Siguiendo la estela de Juan García Ponce, otro de los grandes traductores de la Viena fin-de-siècle en nuestro país, Pérez Gay ensambló en El imperio perdido (1995) uno de los ensayos más perdurables de nuestra época, donde la erudición sutil y la pasión intelectual se reunían para dar vida no sólo a un conjunto de minuciosos retratos literarios de Hermann Broch, Robert Musil, Joseph Roth, Karl Krauss y Elias Canetti, sino a la recreación de una época azarosa y arriesgada que acaso no está demasiado lejos de la nuestra. En este libro, cuya influencia en mi generación resultó determinante, Pérez Gay no descuidaba el análisis atento de la vida y las obras de sus personajes, pero valiéndose de las herramientas del narrador fue capaz de ofrecer un panorama de conjunto de aquella sociedad vienesa que, con su ironía habitual, Krauss llamó “el laboratorio del fin de los tiempos”.

Imaginar que en el mismo espacio –la Kakania de las postrimerías del Imperio austrohúngaro– conviviesen, además de los escritores mencionados, Klimt y Kokoschka, Mahler y Schönberg, Wittgenstein y Carnap, Freud y Hertzl, Gropius y Werfel, casi produce escalofríos. ¿Qué tenía aquel universo multiétnico y decadente capaz de atraer o generar talentos e inteligencias tan refinadas y contrastantes? En su recorrido por estas tierras, Pérez Gay no ocultaba su fascinación por las contradicciones políticas y estéticas de esa era, a la vez que dejaba traslucir una especie de nostalgia hacia ese momento en el que todo parecía posible; en que se renovaban sin cesar todas las disciplinas científicas y artísticas; en que los horrores de la segunda guerra mundial no habían sepultado para siempre su furia renovadora.

Pero la pasión de Pérez Gay por seguir las complejas sendas de personajes enfrentados a las tensiones de su época no se detuvo en los confines de la Ringsstrasse, sino que también lo animó a rastrear, en la ambiciosísima novela Tu nombre en el silencio (2001), los destinos políticos de varios jóvenes en la Alemania de la Guerra Fría: muchachos tan llenos de filosofía y esperanzas como sus predecesores vieneses lo habían estado de melancolía y amargura, y que en cualquier caso acabaron devorados por la Historia.

Durante sus años como director de Canal 22, Pérez Gay prosiguió con la tarea de difundir historias en las que persistía este delicado equilibrio entre la acción política y la revuelta cultural, y en la programación abierta, crítica y plural de la estación consiguió ensamblar un capítulo más de su obra literaria. No obstante, es en sus últimos años, como fiel y discreto consejero de Andrés Manuel López Obrador, donde el pensador elegante, el diplomático astuto y el brillante analista encontraron la posibilidad de seguir el camino de muchas de las figuras, reales y ficticias, que lo obsesionaron desde joven. Dejando atrás la condición de simple testigo de su tiempo, José María Pérez Gay decidió convertirse en protagonista de la lucha política que tan bien exploró en sus novelas y ensayos. Muchos de sus antiguos amigos lo criticaron o abandonaron en esos instantes en los que México parecía quebrarse en dos, pero la coherencia entre sus ideas y sus actos perdurará como otra de sus más arriesgadas invenciones literarias.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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