Nunca más Lili Marleen EL NAZI QUE LLEGÓ A ESTE LADO DEL MUNDO, por Alfonso Molina

Nazismo 3

Tres meses ante de morir, en agosto de 2008, David Alizo publicó su última novela, No más Lili Marleen, bajo el amparo editorial de Random House Mondadori. Entonces no pude leerla y cuando meses después la busqué en las librerías no pude encontrarla. Afortunadamente, en septiembre del año pasado la novela regresó a los anaqueles pero esta vez con el respaldo de Ediciones B Venezuela. Fue para mi un gran hallazgo. Me tomé mi tiempo para leer sus 542 páginas. Cada noche avanzaba con paciencia pero también con placer. Disfruté de una gran novela, compleja, rica en significados, escrita con pulcritud y conocimiento, en torno a una experiencia histórica trágica como lo fue el nazismo. Alizo trabaja la perspectiva de un joven trujillano para establecer un vínculo entre Martin Fuchs, despiadado oficial de la SS y criminal de guerra fugitivo, y Helmut Braune, apacible ciudadano alemán que regentaba el Hotel Europa en la Mesa de Esnujaque desde 1947. Esta óptica no es nueva, desde luego, pues existen varios textos sobre los nazis huidos a América del Sur, tanto en narrativa como en ensayo, pero No más Lili Marleen guarda una rica arquitectura dramática que se manifiesta en dos vertientes expositivas que avanzan a través de los años. Por una parte, las memorias de un joven   que desgrana los oscuros secretos de un hombre apreciado por todos y, por la otra, la reconstrucción en tercera persona del curso vital de Fuchs, desde poco antes del nombramiento de Hitler como Canciller del Reich en 1933 hasta su derrota en 1945 y la consecuente huida de su colaboradores hacia destinos lejanos. Apasionante.

Algunas fuentes indican que Alizo nació en Valera en 1941. Otras refieren su nacimiento en Escuque en 1940. Lo importante es que este escritor trujillano se inició en la literatura con dos libros de cuentos: Quorum (1967) y Griterío (1968). Cinco años más tarde publicó su primera  novela Esta vida del Diablo (1973) y se mantuvo en silencio editorial varios años hasta su nuevo libro de cuentos El rumor de los espejos (1984). Después exploró los caminos del ensayo con El laurel de Apolo Pitio (1990), Saber de Grecia (1996) y Nuestros presidentes (1998). Regresó a la novela con La segunda memoria (1998), Safo de mil amores (2005) y luego esta novela que hoy comento. Es importante recordar que en 1970 ganó el premio de cuentos del El Nacional con su relato Yo no sé cuántas cervezas en una noche.

En la narración surgen elementos de aparente carácter autobiográfico, sobre todos los relacionados con la infancia de Luciano —quien a los siete años y en tierras trujillanas vio por primera vez a un hombre muy parecido a Braune en la fotografía de una vieja revista Stern— y con sus años juveniles y universitarios, entre Caracas y la Mesa de Esnujaque, cuando él y sus amigos se acercaron definitivamente el misterio que envolvía al alemán y casi fueron testigos de una resolución definitiva. Pero la mayor parte del texto se construye como una ficción alrededor de Martin Fuchs, muy bien sustentada en el proceso histórico del nazismo. La personalidad psicopática de aquel joven que ingresó a la guardia paramilitar de la SA para luego insertarse en la temible SS, escuadra de protección del propio Hitler, se convierte en la fuerza conductora de la trama, especialmente a través de sus relaciones de amor u odio con distintas mujeres —Else, Margarita, Kristina, Berta Victoria, Cornelia— que van empujando su enajenación hacia niveles extremos. Siempre hay una mujer a su lado, para bien o para mal, tanto en Dresde como en Trujillo.

La composición de este personaje se torna fundamental porque actúa como engranaje en la unión de lo íntimo con lo histórico, tanto en Alemania como en Venezuela, así en el pasado como en el presente. La complejidad patológica de Fuchs constituye la expresión de la complejidad contradictoria del nacionalsocialismo como ideología y como protagonista político y militar de uno de los procesos históricos más cruentos y terribles. Uno de sus rasgos esenciales de este personaje se halla en la ausencia de autocrítica y de culpabilidad. Para ese muchacho alemán todo se explica a partir del Tercer Reich y del pensamiento del Fuhrer. Sus acciones, sus maniobras, sus crímenes se van articulando en una trayectoria personal devastadora e incansable. La capacidad de Alizo para edificar una trama completa a partir de la conducta de un individuo que se desplaza de la ilusión romántica a los persistente actos criminales es notable en el manejo de los detalles históricos, geográficos y hasta lingüísticos de aquel período. Su historia es en sí misma una novela. Es el hombre de dos nombres, dos formas de actuar pero de un mismo signo cruel y trágico.

Alizo enriquece esta narración con el paralelismo de un muchacho trujillano que a partir del hallazgo de una fotografía en una revista avanza en su vida mientras mantiene el interés en ese extraño personaje que no puede olvidar. Luciano también evoluciona, conoce el amor, sostiene ideas políticas, participa de la cotidianidad de Valera o de Sabana Grande. En varios pasajes es posible advertir rasgos muy personales de una generación de creadores vinculados con movimientos intelectuales y políticos de los años sesenta y setenta. Otras perspectivas, otras realidades, otros afectos. Pero hay que reconocer que esta línea de trama es secundaria pero muy importante. Es la línea que permite dar relieve a la historia de Martin Fuchs y Helmut Braune. En la historia que permite el necesario distanciamiento para comprender la otra, la que justifica la novela.

Nunca más Lili Marleen 1Fue muy grato reafirmar la condición de narrador de largo aliento de Alizo en Nunca más Lili Marleen. Con sobriedad y sutileza pero también con vigor, su magnífico uso del lenguaje remonta la cuesta de una novela extremadamente ambiciosa, exigente, que trasciende la necesidad de expresión personal —sin excluirla— para comprender las razones y las condiciones de la historia, de la tragedia colectiva que vivió la humanidad a mediados del siglo pasado. Escogió como título aquella célebre canción que surgió a partir del poema de un soldado alemán que en 1937 recordaba a su novia y que a partir de 1941 se convirtió en una suerte de himno de las tropas germanas. Me hizo recordar el film que dirigió Reiner Werner Fasbinder en 1980.

NUNCA MÁS LILI MARLEEN, de David Alizo. Ediciones B Venezuela, Caracas, 2012.

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Acerca de Alfonso Molina

Alfonso Molina. Venezolano, periodista, publicista y crítico de cine. Fundador de Ideas de Babel. Miembro de Liderazgo y Visión. Ha publicado "2002, el año que vivimos en las calles". Conversaciones con Carlos Ortega (Editorial Libros Marcados, 2013), "Salvador de la Plaza" (Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional y Bancaribe, 2011), "Cine, democracia y melodrama: el país de Román Chalbaud" (Planeta, 2001) y 'Memoria personal del largometraje venezolano' en "Panorama histórico del cine en Venezuela" (Fundación Cinemateca Nacional, 1998), de varios autores. Ver todo mi perfil
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Una respuesta a Nunca más Lili Marleen EL NAZI QUE LLEGÓ A ESTE LADO DEL MUNDO, por Alfonso Molina

  1. Sólo una acotación a su reseña: la canción fue un himno de las tropas alemanas, pero también del resto de tropas, según leí en este documentado libro: http://www.mylibreto.com/libros/es_lili-marleen-sala-rose-cancion-guerra-mundial-alemania.html

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